Así se desarrolló La Bastida en la Edad de Bronce

Los habitantes de La Bastida de Totana en Murcia, un yacimiento que data de hace entre unos 4.220 años y 3.550 años, realizaron una gestión intensiva de cultivos y rebaños, como demuestra la primera reconstrucción de la dieta de esta sociedad prehistórica.

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Reconstrucción en 3D de La Bastida. Crédito: Dani Méndez (REVIVES)

Cómo vivían los poblados de la sociedad argárica (Edad de Bronce), hace entre 4.220 y 3.550 años, es una pregunta a la que han intentado responder los análisis de los huesos hallados en el yacimiento de La Bastida de Tostana en Murcia.

Pero la reconstrucción de la dieta de estos poblados del sudeste de la península ibérica en la Edad del Bronce permite discernir mejor sus estrategias de subsistencia. 

Un equipo del Grupo de Arqueoecología Social y Mediterráneo (ASOME) de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) ha analizado  por primera vez todos los niveles de la cadena trófica de esta sociedad prehistórica del Mediterráneo occidental, desde plantas hasta animales herbívoros, carnívoros y omnívoros.

Los resultados, publicado en la revista PLoS ONE, permiten reconstruir la cadena alimentaria a partir del análisis combinado de los isótopos estables de nitrógeno y de carbono, que detecta diferentes tipos de alimentos vegetales y animales terrestres y acuáticos.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores, entre los que también se encuentran otros grupos alemanes, austríacos y españoles, han estudiado los restos humanos de 75 individuos (52 de La Bastida y 23 de Gatas), huesos de 29 animales y 105 semillas carbonizadas (76 granos de cebada y 29 de trigo) recuperados en las excavaciones La Bastida, una de primeras ciudades de Europa, y otro asentamiento más pequeño, el de Gatas en Turre, Almería.

Alimentación similar, gestión diferente de los rebaños

El estudio indica que ambas poblaciones compartían una dieta muy similar, basada sobre todo en el consumo de cebada y, en menor grado, de trigo, con una cierta aportación de carne y lácteos, pero aplicaron estrategias de subsistencia diferenciadas.

Los habitantes La Bastida cultivaron las tierras fértiles del Guadalentín, lejos de la montaña y del entorno incultivable que rodeaba esta ciudad. Los animales pacieron en estos cultivos y se alimentaron del rastrojo de los cereales, probablemente en cercados montados después de la cosecha.

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Extensión territorial de la cultura argárica y localización de los asentamientos de La Bastida y Gatas

Esta gestión complementaria de los rebaños hizo que el estiércol aportara un valioso abonado a las tierras, que aumentaba la fertilidad y la rentabilidad de los cultivos. En Gatas, en cambio, la población hizo una gestión más extensiva, con buena parte de la alimentación de los animales basada en los recursos naturales del entorno.

La Bastida practicó una gestión más intensiva y conjunta de los cultivos y rebaños, que le permitió disfrutar de una economía agraria con capacidad para alimentar una población bastante numerosa –un millar de personas en aquel periodo–”, explica Cristina Rihuete, investigadora del departamento de Prehistoria de la UAB.

Este sistema le comportó, a pesar de cultivar en unos terrenos cada vez más degradados por el uso regular intensivo, una economía productiva mejor que la de otras poblaciones más pequeñas de su alrededor. Aquí radica uno de los éxitos económicos diferenciales de la gestión de La Bastida, hasta ahora insospechado, que favoreció indudablemente su dominio político y territorial”.

Los datos apuntan que el declive de La Bastida habría empezado sobre el 1750 a.C.

Dietas más pobres en proteína y una gestión agropecuaria más intensiva son indicios de la crisis de subsistencia que, según nuestra hipótesis, causó el final abrupto de la sociedad argárica, aunque necesitamos continuar investigando para confirmarlo”, señala Roberto Risch, investigador también de Prehistoria de la UAB.

Destete antes de los dos años

El trabajo ha permitido establecer por primera vez la edad a la que los niños eran destetados en la Edad de Bronce en la península Ibérica. Los restos analizados indican que entre los 18 meses y los dos años ya habían culminado el proceso de sustitución de la leche materna por una alimentación basada principalmente en papilla de cereales.

Hombres y mujeres se alimentaban igual en La Bastida, pero el hecho que en los tres individuos de las dos tumbas más ricas (dos mujeres y un hombre) se haya encontrado una mayor proporción de carne y lácteos apunta a una diferenciación social de clase.

La dieta prehistórica, a revisión

Los resultados y la comparación con estudios isotópicos de otros yacimientos en los que se han estudiado solo restos humanos cuestionan la reconstrucción que se ha hecho de la dieta prehistórica y aconseja revisarla, según los investigadores.

Si hubiéramos analizado solo los huesos humanos, habríamos interpretado una dieta diferente entre los habitantes La Bastida y los de Gatas”, precisa Corina Knipper, investigadora del Curt-Engelhorn-Centro Archaeometry de Mannheim y primera firmante del artículo.

De la variación de nitrógeno se habría deducido que los primeros tenían una dieta basada mayoritariamente en carne y lácteos.

Pero esto no fue así por la cantidad de molinos para hacer harina y dispositivos de almacenamiento de grano recuperados en La Bastida, señalan en el estudio.

Analizar la composición isotópica de los cereales nos ha permitido precisar a qué se debe esta diferencia. Los altos valores de nitrógeno-15 en los individuos de La Bastida obedecen a la mayor presencia de este isótopo natural en el estiércol de los rebaños y a su transferencia a los cereales que formaban la base de la dieta”, señala Jordi Voltas, investigador de la Unidad Mixta CTFC – AGROTECNIO y de la Universitat de Lleida.

Bibliografía:

Corina Knipper, Cristina Rihuete-Herrada, Jordi Voltas, Petra Held, Vicente Lull, Rafael Micó, Roberto Risch, Kurt W. Alt. “Reconstructing Bronze Age diets and farming strategies at the Early Bronze Age sites of La Bastida and Gatas (southeast Iberia) using stable isotope analysis”. PLoS ONE 11 de marzo de 2020.
Vía Sinc.