Confirman que los humanos modernos que se extendieron por Europa provenían de Oriente Medio

Investigadores han confirmado que el hombre moderno llegó a Europa a través de Oriente Medio.

Los moluscos phorcur turbinatus han determinado que el hombre moderno llegó a Europa a través de Oriente Medio.
Los moluscos phorcur turbinatus han determinado que el hombre moderno llegó a Europa a través de Oriente Medio.

Un equipo formado por investigadores de diferentes países pertenecientes al Instituto Max Planck para la Evolución Antropológica, en Leipzig (Alemania), en colaboración con la Universidad de Leiden, Groningen, Mainz, York y Cambridge, analizan las conchas recuperadas en Ksar Akil, un yacimiento del Líbano. Ksar Akil es uno de los pocos lugares donde fósiles de los modernos humanos están asociados con herramientas datadas en el Paleolítico Superior.

Los investigadores han utilizado radiocarbono para datar las conchas de la especie de molusco Phorcur turbinatus, que eran comidas por los humanos prehistóricos. Usando nuevas líneas de investigación, han podido demostrar que los humanos modernos ocuparon Oriente Medio hace 45.900 años, llevando herramientas del Paleolítico Superior.

Esto confirma que la presencia en Oriente Medio durante el Paleolítico Superior de humanos modernos antes de su presencia en Europa y sugiere que Oriente Medio fue el pasillo para la colonización europea para los humanos modernos. La fecha de salida de los humanos modernos de África y su expansión por Eurasia es todavía hoy, uno de los temas de mayor debate entre los arqueólogos, paleontólogos y genetistas.

“El problema es que hemos encontrado muy pocos restos humanos asociados con el Paleolítico Superior en Oriente Medio y Europa”, ha declarado Jean-Jacques Hublin, profesor del Instituto Max Planck para la Evolución Antropológica. “La importancia de Ksar Akil es que se han encontrado dos fósiles de humanos modernos, que han sido llamados ‘Ethelruda’ y ‘Egbert’, asociados con herramientas del Paleolítico Superior”, explica Marjolein Bosch del Instituto Max Planck para la Evolución Antropológica, que dirige el estudio.

“Nuestros análisis muestran que ‘Egbert’ vivió hace unos 43.000 años y ‘Ethlruda’ hace unos 45.000. Por lo tanto, ‘Ethlruda’ está datado antes que el resto de humanos modernos”, cuenta Johannes van der Plicht, de la Universidad de Groningen.

“Herramientas similares a las asociadas con ‘Ethelruda’ y ‘Egbert’ también han sido encontrados en otros yacimientos arqueológicos del Oriente Medio y en Europa, lo cual sugiere que la población se dispersó desde el Este a Europa entre hace 55.000 y 40.000 años”, explica Bosch.

Los investigadores han estudiado y reunido alrededor de 3.500 conchas que comprenden 49 especies encontradas bien conservadas, siendo éstas las que los humanos modernos consumían como comida. “Sabemos que los Phorcus turbinatus eran consumidos en el Paleolítico Superior porque sus conchas eran cortadas para facilitar la extracción de su carne”, explica Marcello Mannino, del Instituto Max Planck.

Este investigación combinada ha permitido a los autores proponer una nueva cronología para Ksar Akil. Estos resultados confirman la presencia de humanos modernos llevando herramientas del Paleolítico Superior en Oriente antes de que apareciese cualquier tipo de humano moderno en Europa. “Este estudio demuestra que el Oriente Medio fue el pasillo desde el cual se dispersaron los humanos modernos fuera de África y camino a Eurasia”, comenta Jean-Jacques Hublin.

Estudiante de 5º curso de Historia-Ciencia Política y Gestión Pública en la Universidad Rey Juan Carlos

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