Curioso hallazgo de un hueso de dinosaurio y la tumba de un perro juntos en EEUU

Un equipo arqueológico norteamericano ha encontrado un hueso de dinosaurio y la tumba de un perro en “Pig Point”, uno de los yacimientos más importantes de Estados Unidos.

El equipo arqueológico del condado de Anne Arundel (Estados Unidos) ha realizado un hallazgo peculiar: un hueso de dinosaurio y la tumba de un perro. Este descubrimiento se ha producido en “Pig Point”, uno de los yacimientos más ricos en objetos de los Estados Unidos.

Yacimiento de Big Point en EEUU

La formación Arundel (que es donde está situado “Pig Point”) es un depósito subterráneo de varias capas de arcilla que se extiende desde Washington hasta Baltimore. Ahí hay gran cantidad de fósiles y fue donde se encontraron algunos de los primeros huesos de dinosaurios que actualmente se encuentran en la colección del Instituto Smithsonian.

El hueso de dinosaurio fue hallado en verano, durante la excavación de la última temporada en la orilla del rio Patuxent. Más tarde, en invierno, lo identificaron tras limpiarlo en el laboratorio del condado en el Historic London Town and Gardens.

El arqueólogo del condado, Al Luckenbach, afirma que él identificó el hueso del dinosaurio de forma inmediata, ya que había visto restos parecidos varios años atrás, cuando aparecieron huesos en la construcción de un aeropuerto. Para el científico, es normal que algunas veces los miembros del equipo no sepan lo que han descubierto hasta que lo limpian en el laboratorio: “Excavamos un montón de cosas durante la temporada veraniega y luego las llevamos en invierno al laboratorio para limpiarlas. No sabíamos lo que teníamos entre manos hasta el invierno”.

En primera instancia, Luckenbach pensó que los nativos americanos habían cogido el hueso del dinosaurio cerca de Muirkirk (Maryland) y que lo habían trasladado hasta “Pig Pont”. Pero tras la investigación, cree que el hueso fue cogido junto con piedras de tamaño similar y utilizado como cacerola o utensilio para cocinar: “Los nativos americanos cocinaban en cazos de arcilla. Pero si pones un cazo de arcilla en el fuego, este se partiría cuando se calentara. Así que pusieron su carne, sus vegetales y su agua en el cazo. Calentaron estas pequeñas rocas en el fuego y las echaron en el cazo para cocinar sus comidas”.

Por su parte, la tumba del perro fue descubierta hace apenas unas semanas en la zona superior de “Pig Point”. Para entender su contexto, hay que relacionar este hallazgo con el de hace tres años, cuando el equipo arqueológico encontró evidencias de una serie de chozas que indicaban la presencia centenaria de un asentamiento.

El perro era anciano, tenía los dientes muy desarrollados”, comenta Luckenbach. Añade también: “No tenemos que realizar una prueba de Carbono 14 para determinar su edad, pero podemos estimar que el perro fue enterrado entre el año 1.000 al 1.300 d.C.”. Aunque muchos de los huesos del perro no pudieron ser recuperados pero la mayor parte del cráneo estaba intacta.

Los perros eran los únicos animales domésticos que tenían las tribus de los americanos nativos y los usaban para cazar y defenderse de posibles ataques. Pero, aún con toda la importancia que tenían, se han encontrado pocos enterramientos de perros de este periodo en Maryland.

Luckenbach explica: “Había una gran cantidad de rituales religiosos y mitología relacionados con perros, ya que tenían un sitio especial en la vida de los nativos americanos”. Algunas veces los animales eran sacrificados, para que fueran con sus dueños a la otra vida. En el caso del can hallado en “Pig Point”, no sabe si murió de viejo o, por el contrario, fue sacrificado. Sea como sea, fue enterrado cerca de una choza, lo que implicaría que lo hicieron para que protegiera el lugar desde la otra vida.

Apasionado por la Historia, es licenciado en Periodismo y Comunicación Audiovisual. Desde pequeño le encantaba la Historia y acabó por explorar sobre todo los siglos XVIII, XIX y XX.