Descubren carriles destinados a la caza del caribú datados en el 7.000 a.C.

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Un equipo de arqueólogos de la Universidad de Michigan (Estados Unidos) ha realizado un notable descubrimiento sobre las poblaciones norteamericanas de la Prehistoria. Según parece, no sólo habían desarrollado sofisticados métodos de caza, sino que adaptaban éstos a los patrones de migración animal y a las estaciones.

En concreto, el descubrimiento consiste en una serie de estructuras con forma de carril, consistentes en dos líneas de piedras paralelas. Dichas estructuras se hallan a unos 40 metros bajo la superficie del Lago Hurón, entre Michigan y la provincia canadiense de Ontario. Los niveles del mar habían sido mucho más altos que en la actualidad durante el Último Máximo Glacial, y desde entonces han estado subiendo.

Los restos encontrados indican que la zona no estaba sumergida hasta 9.000 años, fecha que pertenece al Paleoindio tardío o el Arcaico temprano. Se sabe que la presa era el caribú porque se trata del único animal que sigue ciertos patrones migratorios que permitían su caza con este tipo de estructuras, y que además daba suficiente alimento como para justificar la construcción de éstas.

Dos tipos de construcciones han sido descubiertas. Por un lado, hay estructuras que consisten de dos líneas de piedras, pero en lugar de ser totalmente paralelas formaban una V muy puntiaguda; esto permitía acorralar a los caribúes donde ambas líneas se unían. Por su orientación, los investigadores concluyen que estaban destinados a atrapar caribúes que viajaban hacia el Sureste, desde la actual Ontario hasta el actual Michigan; por tanto, los autores del artículo consideran que este tipo de estructuras se usaba en otoño. Y como eran pequeñas, podían ser construidas y utilizadas por grupos familiares.

Por otro lado, se ha descubierto una estructura de mayor tamaño y complejidad, que sólo pudo ser construida por un grupo mayor. Consiste de dos líneas de piedra con una distancia mayor entre sí, casi paralelas para dar cabida a más caribúes en su interior, que formaban un callejón sin salida; también contaba con tres cabañas destinadas a proporcionar camuflaje a los cazadores. Destinada a capturar caribúes que se moviesen hacia el Noroeste, debía ser usada en primavera.

John O’Shea, autor principal del artículo, considera que el hallazgo muestra una complejidad social y tecnológica mayor de lo que se pensaba hasta ahora para éstas poblaciones. Además, también se han hallado herramientas usadas para afilar armas.

El estudio ha sido publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, con el nombre A 9,000-year-old caribou hunting structure beneath Lake Huron.