Encuentran restos de una especie extinta de cérvidos en Castelldefels

La revista de la Academia de Ciencias francesa Comptes Rendus Palevol acaba de publicar el hallazgo de restos asignados a una especie de cérvidos extintos registrados en la Península Ibérica.

El animal, llamado Haploidoceros mediterraneus, vivió en el Pleistoceno hace unos 90.000 años y hasta la fecha, sólo se habían encontrado restos de este animal en dos sitios ubicados en el sur de Francia.

Haploidoceros mediterraneus

Los investigadores del Seminario de Estudios e Investigaciones Prehistóricas (SERP-UB) y el Grupo de Investigación del Cuaternario (GRQ), afiliado a la SERP-UB, fueron quienes descubrieron los restos. Su posterior análisis fue llevado a cabo junto con Jean-Philip Brugal, investigador del Centro Nacional Francés para la Investigación Científica (CNRS) en la Universidad de Marsella.

El Haploidoceros mediterraneus era más pequeño que los ciervos de la actualidad, tenía dos grandes astas, que comprendían dos vigas en forma de hoz que curvavan hacia atrás y lateralmente. Haploidoceros proviene del griegohaploides , ‘forma sencilla‘ y ceros, ‘cuerno’.

El yacimiento arqueológico donde se encontraron los restos se llama “Cova del Rinoceront” (Cueva del Rinoceronte) y cuenta con una secuencia cronológica extendida que se comprende desde el año 200.000 hasta 80.000 antes de Cristo.

Los investigadores de la SERP-GRQ de la Universidad de Barcelona han estado excavando allí desde 2002 y este lugar ha proporcionado muchos restos de fauna del Pleistoceno, que incluirán información sobre cómo era el ambiente antes de la última glaciación.

En 2012 se encontró el esqueleto de un elefante joven y muchos restos de tortuga mediterránea, y pese a que hay un montón de información acerca de la fauna del último período de hielo, animales como el mamut o el rinoceronte lanudo, la fauna que vivía en el litoral catalán antes del último periodo de hielo, es bastante desconocida.

El descubrimiento de una especie desconocida en la Península Ibérica convierte a la Cova del Rinoceront en uno de los sitios más relevantes para obtener información acerca de la evolución de la fauna prehistórica y la extinción de las mismas.

El hallazgo certifica que el Haploidoceros mediterraneus era un cérvido común a ambos lados de los Pirineos y que su origen podría ser la Península Ibérica. Los restos corresponden a todas las partes del esqueleto de al menos doce ejemplares.

Este nuevo récord del H. mediterraneus proporciona evidencia de una distribución más en el tiempo cronológico porque en Francia, para ser exactos, en Languedoc-Roussillon y Midi-Pyrénées, los restos más antiguos están fechados en hace unos 300.000 años.

También demuestra que en el Pleistoceno, esta especie fue más común de lo que se pensaba y que su hábitat ocupó, al menos, el Sur de Europa. Por otra parte, el hallazgo permite confirmar que el Haploidoceros mediterraneus convivió con otros cérvidos como el gamo o el ciervo, y que se extinguió debido a los cambios climáticos producidos en el comienzo del último período de hielo.

Encuentran restos de una especie extinta de cérvidos en Castelldefels
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