La primera muestra de arte antiguo encontrada

En el año 1800 se encontró lo que posiblemente fuera la primera obra de arte antiguo. Se trata de la cornamenta de un reno, sobre la cual hay unas grabaciones de hace 14.000 años y que ha estado entre las grandes colecciones del Museo de Historia Natural desde hace bastante tiempo sin tomar excesiva importancia. Las pistas sobre cómo se elaboró y su importancia científica están dejándose ver ahora.

En esta cornamenta se encuentra el primer grabado humano
En esta cornamenta se encuentra el primer grabado humano

La historia de la cornamenta, encontrada entre 1830 y 1848 en Neschers (Francia), está siendo reconstruida por los científicos del Museo de Historia Natural, y al no existir evidencia anterior sobre el arte humano, es considerado como la primera muestra ubicada temporalmente en la Edad de Piedra.

Sobre la superficie de la pieza está grabada parte de la figura de un caballo y aunque las personas que lo realizaron eran todavía cazadores y recolectores desarrollaron una gran faceta técnica y artística. Por medio de un escáner y un estudio microscópico en 3D se sabe más aun sobre cómo fue realizado el grabado. El creador realizó una primera marca sobre la que después insistió para que cobrara más profundidad, dibujando primero la cabeza y el cuello del caballo, para posteriormente añadirle otras características.

Los descubrimientos como este han pasado desapercibidos a lo largo de los años debido a que anteriormente no se conocía mucho sobre la existencia otros seres humanos que habitaron en la tierra hace miles de años. Pero desde finales de 1800 se han ido obteniendo muchos otros objetos tallados, que junto con las pinturas realizadas en las cuevas nos muestran la destreza que se ha venido desarrollando desde tiempos remotos.

Los objetos más antiguos que se han visto hasta ahora son figurillas de huesos de animales y humanos pertenecientes al Paleolítico Superior encontrados en Alemania y que datan de hace unos 35-40.000 años.

La cornamenta fue adquirida por el Museo de Historia Natural (antiguo Museo Británico) en 1848 como parte de una colección mayor. En 1881 se trasladó a un nuevo edificio en el sur de Kensington, como consecuencia de que el Museo de Historia Natural se independizase del Británico.

Un año más tarde a pesar de ser exhibida y mencionarse en la guía de la galería no despertó mayor interés a los científicos. Por ello se trasladó y olvidó en unos almacenes hasta 1989, cuando Andy Currant lo colocó en un lugar seguro. Pero no fue hasta el 2010 cuando en un estudio sobre fósiles se le dio la debida importancia.

Nací en Madrid el 27 de agosto de 1988 y desde entonces comencé una obra de la que no hay ejemplo. Fascinada tanto por los números como por las letras y amante de lo desconocido, por ello soy una futura licenciada en Economía y Periodismo. Interesada en entender la vida y las fuerzas que la han forjado. Todo es más fácil, más útil y más apasionante si con una mirada hacia nuestro pasado logramos mejorar nuestro futuro y para ello…la Historia.