Nuevas conclusiones sobre la preparación del azul maya

Tras perder la fórmula con la que se elaboraba el pigmento azul maya utilizado durante siglos en Mesoamérica, un equipo de químicos pertenecientes a la Universidad de Valencia y a la Universidad Politécnica de Valencia ha elaborado una nueva hipótesis sobre su preparación.

color azul maya

Se sabe que los ingredientes del pigmento son de un tinte vegetal y arcilla paligorskita, pero no se tiene conocimiento sobre su combinación.

Los antiguos mayas lo incorporaron a esculturas, códices, piezas de cerámica, muros de palacios e incluso a ceremonias, rituales y sacrificios humanos. Este tinte destaca, además de por su color azul intenso, por el hecho de ser altamente resistente al deterioro químico y biológico, razón por la cual, aunque fue utilizado hace siglos, a la hora de analizarlo hoy en día se muestra prácticamente inalterable.

La versión dominante propone que se preparó de forma única mezclando dos componentes: un componente orgánico que se obtiene de la planta Indigofera suffruticosa y otro inorgánico, arcilla paligorskita que mantiene una estructura de cristal llena de canales internos. Pero las investigaciones realizadas por la Universidad de Valencia y la Universidad Politécnica de Valencia contradicen la teoría anterior afirmando que hay un tercer componente, dehydroindigo, que se pudo haber formado por la oxidación del índigo mediante la exposición al calor.

El índigo es azul y el dehydroindigo es amarillento por lo que la presencia del último justificaría el tono verdoso del azul maya, obteniendo el tono deseado mediante la variación en la temperatura de cocción o añadiendo intensidad al fuego con más madera en determinados momentos.

Otro de los enigmas sin resolver es cómo las partículas de colorante se encuentran distribuidas en la red cristalina de paligorskita.

Las conclusiones del estudio muestran que los componentes se someten a temperaturas entre los 120 y 180ºC. En la primera fase, se evapora el agua de la paligorskita y se enlaza el índigo con la arcilla, oxidándose una parte formando el dehydroindigo. En una segunda fase, el colorante se dispersa a través de los canales en la arcilla. A pesar de ser este procedimiento el resultado principal, los investigadores creen que la composición y fundición pueden haber variado a lo largo de los años.

Nuevas conclusiones sobre la preparación del azul maya
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Nací en Madrid el 27 de agosto de 1988 y desde entonces comencé una obra de la que no hay ejemplo. Fascinada tanto por los números como por las letras y amante de lo desconocido, por ello soy una futura licenciada en Economía y Periodismo. Interesada en entender la vida y las fuerzas que la han forjado. Todo es más fácil, más útil y más apasionante si con una mirada hacia nuestro pasado logramos mejorar nuestro futuro y para ello…la Historia.