El sábado se bloqueó al tráfico público la carretera congestionada entre el Coliseo y el Foro Romano en la primera fase de la conversión de esta área en peatonal que, a pesar de despertar las críticas de los comercios, es de vital importancia, según el alcalde.
Los vehículos que circulaban rodeando el Coliseo atascaban la circulación y hacían sonar la bocina horas antes del cierre de esta vía. Esta la última vez que los turismos tomarían la ruta inmortalizada por la vuelta en scooter de Audrey Hepburn y Gregory Peck en “Vacaciones en Roma”, de 1953.
En este Coliseo de 2.000 años de antigüedad donde los gladiadores libraron sangrientas batallas para el entretenimiento de grandes multitudes, ha sido deteriorado por la polución del tráfico cercano a sus muros.
El alcalde Ignacio Marino espera transformar la zona en un parque arqueológico a partir del cierre de la mayor parte de la carretera Fori Imperiali, de 1.1 km desde el Coliseo hasta el gigante de mármol de Víctor Emmanuel.
Marino expone que se debe elegir entre coches o valorar los monumentos. Desde su elección hace dos meses este político ha dejado claro su estilo, acudiendo en bici a sus reuniones, y con la extraordinaria velocidad de los planes de peatonalización de la ciudad.
Por ahora, los taxis y el trasporte público permanecen en servicio circulando por la carretera que une la Piazza Venezia con el Coliseo, en el marco de un plan experimental en los días de agosto, ya que los residentes locales abandonan la capital. Los coches todavía pueden circular por la parte sur este del estadio.