Se aclara el misterio de la “niña perdida” del Titanic

La historia del hundimiento del famoso transatlántico británico que chocó contra un iceberg en abril de 1912 lleva consigo detrás toda una ristra de mitos y fantasías de las que han derivado numerosas especulaciones y, también, fraudes. Tal es el caso de Loraine Allison, una pasajera que viajó con su madre en el RMS Titanic cuando contaba con tan sólo dos años. Fueron los dos únicos cuerpos de viajeros de clase alta que no se encontraron.

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30 años después del naufragio, una mujer llamada Helen Kramer aseguraba ser la niña perdida y reclamaba el reconocimiento por parte de la familia. Aportó numerosas informaciones familiares personales y reveló todo tipo de datos impactantes, como que su verdadero padre era  Thomas Andrew, diseñador del barco que murió en el hundimiento.

articulo nina perdida titanic A pesar de ello, Kramer murió sin que se pudiera demostrar lo que aseguraba, sin reconocimiento oficial y, por tanto, sin el supuesto legado millonario que podría haber heredado en caso contrario.  Pero con la celebración del centenario del acontecimiento en 2012, la bisnieta de Helen, Debrina Woods, reanudó el pleito y emprendió una pomposa campaña para que fuese reconocida como heredera de la familia Allison, asegurando que en ningún momento su intención era la de hacerse con la millonaria herencia.

Toda una ristra de seguidores y fanáticos de la historia del naufragio crearon campañas para desvelar el misterio. Ahora, las técnicas de análisis de ADN han permitido averiguar si lo que aseguraba Helen Kramer y su bisnieta es cierto. La comparación del ADN de Kramer con los de la familia Allison ha resultado negativa, por lo que parece que todo había sido un fraude mediático de los muchos que rodean al Titanic y su hundimiento.

Con todo, Woods continúa empeñada en demostrar la veracidad de su relato y asegura que no hay ninguna fortuna familiar: “la mayor parte del dinero se había ido en el ‘crash’ de 1929 y el resto fue mal gestionado por los dos hermanos restantes George y WP (William Percival) Allison”, asegura. El misterio de Lorrain Allison continúa abierto.

Romántico, en el sentido artístico de la palabra. En mi adolescencia tanto familiares como amigos me recordaban una y otra vez que era un humanista empedernido, pues pasaba el rato haciendo lo que quizás otros no tanto, creyéndome Bécquer, inmerso en mis propias fantasías artísticas, en libros y películas, deseando constantemente viajar y explorar mundo, admirado por mi pasado histórico y por las maravillosas producciones del ser humano. Por ello decidí estudiar Historia y simultanear con Historia del Arte, porque me parecía la manera más adecuada de llevar a cabo las habilidades y pasiones que me caracterizan: leer, escribir, viajar, investigar, conocer, dar a conocer, educar. La divulgación es otra de mis motivaciones, pues entiendo que no hay palabra que tenga valor real si no es porque haya sido transmitida con eficacia. Y con ello, tengo la determinación de que todo lo que haga en mi vida tenga un fin didáctico.