¿La espada del último vikingo?

Encontrada una espada de última era vikinga que podría haber pertenecido a un soldado de las tropas del rey Canuto

Espada vikinga encontrada
Espada vikinga encontrada. Crédito: Museo de Historia de Oslo.

Esta espada fue encontrada en Langeid, en Bygland en Setesdal en 2011. Se trata de una espada realmente única de la última era vikinga, embellecida con oro, con inscripciones y otras ornamentaciones. El descubrimiento de la espada no había sido publicado hasta ahora, cuando se ha expuesto por primera vez al público en el Museo de Historia de Oslo.

La espada debió pertenecer a un hombre rico de la última época vikinga, mide 94 centímetros y aunque el filo de la espada estaba oxidado, el mango estaba muy bien conservado. Pero, de quién se trata y qué son las inscripciones de decoración de la espada. ¿Sería el dueño de la espada parte del ejército del rey Canuto que atacó Inglaterra en 1014-1015?

En el verano de 2011, arqueólogos del Museo de Historia Cultural de Oslo descubrieron un enterramiento vikingo en el suelo de Langeid en Setesdal, en el sur de Noruega. En una de las tumbas hallaron un sorprendente descubrimiento.

“Incluso después de haber empezado a excavar la tumba, me di cuenta de que era algo especial. La tumba era muy grande y parecía diferente a las otras veinte tumbas del enterramiento. Había cuatro agujeros causados por postes”, ha explicado la jefa de la excavación, Camilla Cecilie Wenn, del Museo de Historia Cultural.

Los agujeros de los postes indican que había un techo sobre la tumba, lo que prueba que la tumba tenía un lugar notorio en el enterramiento. Cuando exploraron la tumba, en el fondo encontraron los pequeños fragmentos de monedas de plata. Las monedas eran del norte de Europa, uno era probablemente de la era vikinga alemana, mientras que la otra debía ser una moneda del período del rey Etelredo II de Inlgaterra durante los años 978-1016.

“Cuando excavábamos fuera del ataúd, encontramos a los dos lados metales, pero era difícil distinguir qué era. De repente, un bulto de tierra cayó a uno de los lados y pudimos observar claramente uno de los objetos. Nos sorprendimos mucho cuando nos dimos cuenta de que era la empuñadura de una espada. Al otro lado del ataúd, observamos que el metal era una gran hacha de batalla. Aunque las espadas estaban cubiertas de polvo, nos dimos cuenta en seguida de que eran muy especiales e inusuales. Fueron colocadas allí para proteger a los difuntos de sus enemigos o simplemente era una muestra de poder”.

Gracias al carbón vegetal de uno de los postes en el suelo muestra que la tumbas de alrededor del año 1030, lo que la sitúa en la última era vikinga, esta información encaja perfectamente con el descubrimiento de la moneda inglesa.

Estudiante de 5º curso de Historia-Ciencia Política y Gestión Pública en la Universidad Rey Juan Carlos

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