Descubriendo los orígenes de India

Restos del Imperio Maurya

La India, tierra de enigmas, fábulas y mitos. Un país exótico que guarda en sus adentros numerosas incógnitas a las que todavía nadie ha dado nombre. Esta casi total ausencia de fuentes, tanto externas como internas, ha hecho que la India se incorporara a la historia occidental muy lentamente y que apenas sepamos mucho acerca de sus orígenes.

Moneda del Imperio Maurya

Los primeros testimonios que se conocen sobre estas tierras orientales procedían de los persas aqueménidas y en ellos se describían las regiones del extremo noroeste del subcontinente asiático y su incorporación como satrapías del imperio. Más adelante, Alejandro Magno recorrería la India en compañía de su ejército y serían sus lugartenientes los que aportarían una información directa (aunque no siempre veraz) de este país, que hoy día todavía aparece dispersa en las obras de los autores clásicos.

Aunque son las fuentes budistas las que han proporcionado datos más substanciales acerca de los acontecimientos que tuvieron lugar en la India, durante el primer milenio antes de Cristo.

En la actualidad, los arqueólogos e historiadores no dan nada por perdido y siguen concentrando sus esfuerzos en la búsqueda de nuevas evidencias que arrojen más luz a las grandes lagunas que impregnan la historia india.

Entre otros muchos descubrimientos, el Estudio Arqueológico de la India (ASI), ha encontrado en Bangarh (sur de Dinajpur) una chimenea de la Edad del Cobre, estructuras arquitectónicas de la época de Maurya, hojas doradas de peepul (árbol indio de la familia de las higueras) que seguramente se usarían en rituales durante el periodo Gupta y un templo gigantesco en una ciudadela fortificada que pertenecen a los reyes de Pala.

Por primera vez en el norte de Bengala, se han hallado evidencias de actividad humana y asentamientos correspondientes al período Calcolítico (300 años a.C. en la India) pasando por los periodos pre-Maurya, Maurya, Sunga Kushana, Gupta, post-Gupta, Pala y hasta el sultanato (de los siglos XII y XVI)” comentaba Tapanjyoti Baidya, arqueólogo superintendente de ASI Calcuta, quien encabezó el equipo de excavación en Bangarh.

Gautam Sengupta, el director general de la ASI, asegura que: “Bangarh es un sitio con una inmensa potencialidad… Por eso debemos continuar con las excavaciones durante más tiempo para tener una visión total del sitio“.

La primera excavación científica en Bangarh se llevó a cabo por el arqueólogo y erudito K.G. Goswami, bajo el patrocinio de Shyamaprasad Mukherjee, entonces rector de la Universidad de Calcuta.

En esta excavación se descubrieron algunas paredes de ladrillo, probablemente pertenecientes a la época de Pala (entre los siglos VIII y XII), que les llevó a la conclusión de que en ese lugar, había habido asentamientos civiles durante la época Calcolítica hasta los periodos de Sultanato.

Una reciente excavación realizada por ASI, coincide con la hipótesis que hizo Goswami y que según estos expertos, fue el primer paso para trazar la secuencia cultural y patrón de asentamiento en ese territorio.

Bangarh ha sido mencionada varias veces en la literatura antigua. Las inscripciones de Mahasthan en los escritos de Brahmi pertenecientes al siglo III a.C., narran que Bangarh era parte del Imperio Maurya. Otros documentos, como Vayupurana y Samhita Brihat mencionan que Kotivarsha o Bangarh fue la sede de los gobernadores provinciales de los reyes Gupta. Existen documentos, que prueban que Bangarh también fue rica y gloriosa durante el reinado de los Palas y se tiene constancia de que esa prosperidad continuó hasta que los mongoles se hicieron cargo de la región“, aseguraba Baidya.

Este lugar se puede dividir en dos zonas: la ciudadela, que es el montículo principal de un palacio situado en la parte más alta (que no puede ser excavada porque la gente está viviendo en ella) y el área de la ciudad donde vivía la gente humilde.

Toda la zona estaba rodeada por un alto muro de ladrillos (226 metros de ella se han expuesto) que consta de unos huecos semicirculares, guardaban una longitud determinada entre unos y otros que servían para que los arqueros pudieran disparar a sus enemigos desde dentro de la muralla. Además, también se fabricó un foso con el fin de hacer la fortaleza todavía más inaccesible y que hoy día aún sigue siendo visible.

Sin embargo, el complejo del templo, que ocupa una parte importante del montículo principal, sólo puede verse parcialmente. Aún así, se han podido hallar restos de placas decorativas de ladrillo (como una que tenía tallado la imagen de un arquero y que seguramente adornaría la fachada del templo) y también postes rituales que tenían estampado un sello de gran delicadeza artística.

A su vez, se ha desenterrado un muro y trozos de algunos de pilares que supuestamente componían la sala de congregación. “Parece como un templo panchayatana (el santuario principal está rodeado por cuatro capillas subsidiarias)” opinó Baidya.

Distintos restos de una chimenea con pequeños trozos de carbón en su interior, un recipiente de cobre, un plato de color negro y rojo, varillas de cobre, antimonio quebrado y fragmentos de numerosos crisoles, indican que durante el periodo Calcolítico, Bangarh fue también un centro de fabricación artesanal.

Restos del Imperio Maurya

De la época pre-Maurya se han hallado un abalorio calcedonio y un molde con forma de barco. A pesar de que la zona ha permanecido largos siglos sumergida bajo el agua, se han podido rescatar dos tablas de madera pulida procedentes del periodo Maurya, y que guardan un gran parecido con las tablas de madera encontradas en Pataliputra también de la misma época. Éstos, han sido los primeros descubrimientos de la época Maurya que se encontraron en el estado de Bengala.

En lo referente al periodo Gupta, los arqueólogos han encontrado un complejo residencial con paredes de ladrillo quemado y un piso de ladrillo cocido, un hallazgo bastante curioso en el este de India. Uno de los hogares, revestido con azulejos decorativos, ha revelado huesos carbonizados, además de arroz y pescado de la época en su interior. Las cenizas encontradas por el equipo de ASI sugieren que esta área fue engullida por un gran incendio en el período post-Gupta.

Por último, los estudios han desvelado que durante el reinado de los Palas, regresó la paz y la prosperidad a la región de Bangarh, y esa estabilidad se prolongó incluso, hasta la época del Sultanato.

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