La Noche de los cristales rotos, el comienzo del Holocausto

La noche del 9 al 10 de noviembre de 1938, se produce un estallido de violencia de los nazis contra los judíos, en el acontecimiento que se conoce como Kristallnacht, o “La noche de los cristales rotos”.

Durante la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938 se produce un estallido de violencia contra los judíos en todo el Reich. En un principio parecía una respuesta al asesinato del funcionario alemán Ernst vom Rath que se encontraba en París por parte del joven judío Herschel Grynszpan. Sin embargo, el gobierno nazi lo tenía todo preparado.

Sinagoga ardiendo

Aquella noche, la ira nazi cayó sobre los judíos dando una idea de lo que se desataría poco después durante la Segunda Guerra Mundial. El ministro de propaganda alemán, Joseph Goebbels, había planeado junto con otros líderes nazis una acción de violencia contra la comunidad judía. Durante su visita a Munich, Goebbels pronuncia un discurso claramente antisemita contra los judíos que residían en tierras alemanas. Tras el fervor generado por el discurso, miembros de las tropas de asalto (SA) y otros miembros del partido nazi deciden atacar a los judíos.

El ataque se concentró en la destrucción de los hogares, comercios y sinagogas de la comunidad judía. Fue tal la destrucción que cientos de sinagogas fueron quemadas. Más de 7.000 comercios fueron destruidos y saqueados por los simpatizantes del partido nazi, dejando las calles llenas de cristales de los escaparates, razón por la que se ha bautizado el hecho como Kristallnacht o ‘La noche de los cristales rotos’. Decenas de judíos fueron asesinados tanto en las calles como en sus hogares. Además, lugares como cementerios, hospitales o colegios fueron saqueados. Las fuerzas de seguridad decidieron mantenerse al margen y dejar hacer a los asaltantes.

Tras este ataque,  miles de judíos fueron hechos presos y llevados a campos de concentración por el simple hecho de ser judíos. Los hechos ocurridos en esa noche y el día siguiente tuvieron graves consecuencias en el futuro de la comunidad. La vida se hizo mucho más difícil, ya que son radicalmente excluidos de la vida pública del Reich.

Algunas de las consecuencias fue la prohibición de acudir a las escuelas públicas, por lo que miles de niños y adolescentes se quedaron sin recibir educación. Ya no podían regentar sus propios negocios, únicamente se les permitió trabajar en ellos si estaban dirigidos por personas que no profesaran su religión. Además, se impuso un toque de queda exclusivamente para esta comunidad.

Como broche final mencionar que el estado nazi les impuso una multa que ascendía a 400 millones de dólares, además de ser obligados a limpiar y reparar los daños causados durante los ataques producidos esa noche. Tampoco se les permitió recibir el dinero que les debían entregar los seguros por los destrozos, siendo éstos confiscados por el Estado.

Licenciada en Periodismo y Comunicación Audiovisual, desde pequeña me he sentido atraída por el mundo de la información y la producción audiovisual. Pasión por informar y ser informada de cuanto acontece en cada rincón del planeta. Asimismo, gusto por formar parte en la creación de un producto audiovisual que posteriormente entretendrá o informará a la gente.

Entre mis intereses se encuentran el cine, la fotografía, el medio ambiente y, ante todo, la historia. Considero fundamental conocer el origen de la cosas para saber de dónde venimos y hacia dónde vamos. Interés especial en curiosidades, misterios y sucesos anecdóticos de nuestra historia.

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