Las costas de Ramatuelle y Saint Tropez han sido el epicentro de un descubrimiento sin precedentes en Francia, ya que a unos 2.567 metros de profundidad, un equipo de la marina francesa encontró un barco del siglo XVI, convirtiéndose en el naufragio encontrado a mayor profundidad en territorio francés.
El hallazgo fue posible debido a que un equipo de la marina francesa realizaba trabajos de observación en las profundidades del Mediterráneo, cuando se toparon con una estructura de gran tamaño que les llevó a contactar con arqueólogos.
Gracias a la tecnología de punta puesta a disposición de los científicos, lograron observar que se trata de un navío que mide cerca de 30 metros con una manga de 7 metros. En el interior del navío hallaron seis cañones de artillería naval, lo que indica un importante navío comercial.
De igual manera, los arqueólogos dieron con numerosos fragmentos de cerámica, una colección de platos amarillos, y varias piezas de hierro presumiblemente para hacer herramientas, se trataba de materiales de exportación.
El navío parece provenir de Italia específicamente la región de Liguria, ya que varios elementos ornamentales junto a la técnica de fabricación del barco corroboran el origen, y que fue hecho en el siglo XVI.












