La máquina Enigma con la que los aliados británicos lograron descifrar las comunicaciones alemanas durante la Segunda Guerra Mundial, tuvo en Alemania un adversario que según analistas era más sofisticada que la propia máquina Enigma, y recientemente en la ciudad de Praga han descubierto los manuales de uso.
Se trata de la máquina SG-61, que había sido desarrollada por los alemanes y aunque conocida su existencia, no se sabia cómo era utilizada hasta que se descubrieron los manuales.
El hallazgo se produjo en el Instituto de Historia Militar, donde se encontró una carpeta etiquetada como: «Directrices de Cifrado de la Whermacht», en la que aparte del manual también se encontraron otros documentos de inteligencia.
En el Archivo de los Servicios de la Seguridad, se encontraron varios documentos que tratan sobre un exhaustiva investigación sobre el uso del aparato desde la inteligencia checa, en los años posteriores a la finalización del conflicto bélico.
El descubrimiento de ambos archivos se considera el mayor avance en la comprensión del SG-61, aunque todavía hay numerosas preguntas, como por ejemplo, cuál fue el mecanismo por el que la inteligencia checa obtuvo estos materiales, o la existencia de información sobre la máquina en los archivos soviéticos.












