Un estudio reciente liderado por Sabine Gaudzinski Windheuser, del Instituto de Estudios Antiguos de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia, ha analizado decenas de caparazones de tortuga descubriendo un posible uso como herramienta.
Durante mucho tiempo se pensó que los neandertales en esta zona podrían alimentarse de este animal, no obstante, la existencia de mega fauna junto a varios vestigios hallados en los caparazones indican un uso diferente.
Los investigadores estudiaron 92 caparazones con 125 mil años de antigüedad, observando marcas de cortes internos que indican un trabajo de desmembramiento en el caparazón.
El estudio señala que los caparazones pudieron utilizarse como palas o cucharones, a la par que pudo ser consumida por su sabor o posibles usos medicinales.









