Arqueológos submarinos operando bajo las costas de Cádiz, han logrado encontrar un barco del siglo XVII que transportaba cañones y lingotes de plata, lo que abre múltiples ventanas de estudio para conocer el pasado.
Los arqueológos contaron 27 cañones y 18 lingotes de plata, al parecer ambos elementos dan cuenta de relaciones comerciales con potencias financieras y el papel del contrabando en el siglo XVII.
Según las observaciones los cañones son de fabricación sueca, probablemente comerciados por los holandeses.
Los cañones no poseen varias de las piezas principales y ninguno se encuentra en buena condición, lo que hace pensar que probablemente hayan sido neutralizados antes del hundimiento.
Por otra parte, los 18 lingotes de plata alcanzan un peso de media tonelada y según las observaciones de los expertos, todo parece indicar que era un cargamento de contrabando.
Los movimientos de plata y metales preciosos en aquellos días, estaba controlado por la Corona Española, sin embargo, en el puerto de Cádiz por su situación geográfica se había convertido en un importante punto comercial donde el contrabando tenía presencia.
El barco estuvo al servicio de Francia al final del siglo XVII, lo que permite conocer conexiones entre: España, Países Bajos, Suecia y Francia, en un periodo de conflicto y volatilidad.









