Varias civilizaciones antiguas dominaron los secretos de la metalúrgica, incluyendo el trabajo de metales provenientes de meteoritos, y la Antigua China no parece ser la excepción.
Recientes analisis en un pequeño brazalete encontrado en una fosa de sacrificio, indican que el artefacto contiene una cantidad de niquel inusual alcanzando un 7% de este material.
Para alcanzar un grado tal de niquel eran necesarias sofisticadas técnicas que por ahora se desconocen en el territorio chino de la época, sin embargo, esta composición puede explicarse si el niquel proviene de un meteorito.
Los investigadores encontraron gracias a imágenes de Rayos X, que el niquel estaba distribuido de manera uniforme por el objeto.
Por ahora la pieza continúa en observación, buscando patrones que indiquen un enfriamiento lento, lo cual podría ser clave para identificar la naturaleza «extraterrestre» del objeto.









