Un estudio reciente publicado por el historiador Hans Beck, de la Universidad de Munster, ha logrado explicar cómo la sociedad espartana descansa en una tradición mucho más antigua, que les relaciona con los lacedemonios nativos, que serían conquistados posteriormente por los dorios espartanos.
Según el estudio los lacedemonios tuvieron dos lugares de interés que lograron sobrevivir varias generaciones a la conquista doria, en prácticas culturales donde se fusionaron ambos grupos.
El primer sitio se ubica a 12 kilómetros al sur de Esparta, un palacio micénico que posee una vasta biblioteca de archivos en Lineal B, donde se encuentra una inscripción que alude al término rey.
Es el palacio de Agios Vasileos que según Beck, se asentó el poder que configuró la mezcla cultural entre lacedemonios y espartanos, a través de intercambios comerciales, la asimilación de fiestas y rituales importantes.
El segundo sitio de interés es el santuario ubicado en la colina Aghia Kyriaki, un lugar de la Edad de Bronce de peregrinación que continuó activo hacia el siglo VI a.C., sobreviviendo mucho tiempo a la caída palaciega propiciada por el caos de los siglos XIII – XII.









