El Museo de Bogaskoy en Turquía es el lugar de exposición de una de las figurillas más sofisticadas de la metalurgia hitita, demostrando un avanzado nivel técnico en la elaboración del ídolo metálico, nunca visto en el mundo hitita para una pieza tan pequeña.
El dios de la Tormenta posee unos 7,65 centímetros de largo hecho con una técnica de cobre arsenical, que a pesar de ser común en la época, no es común que llegue a conservarse de esta manera. No obstante, es la técnica del ensamblado de extremidades la característica más notable.
Las extremidades del dios como brazos y piernas se hicieron por separado para luego adherirse al cuerpo, lo que nunca había sido visto en una figura tan pequeña.
La figura metálica fue encontrada por un residente local de un pueblo rural, que al entregarla a las autoridades pudo realizarse estudios, análisis y la actual exposición.









