Trabajos de excavación en una obra en construcción han dado con un descubrimiento que cambia la percepción de la vida medieval, ya que en el yacimiento de Wurelinger se ha encontrado un taller de cerámica en las afueras de la ciudad, cambiando la idea de que este tipo de oficio era solo de las ciudades.
Los resultados de la investigación que inició entre 2020 – 2021 han sido publicados hace poco, centrando los estudios en dos yacimientos arqueológicos, uno donde se encontraron restos de cerámica y en el otro encontraron partes de un horno de cerámica de principios del siglo XV.
Gracias al análisis de los fragmentos de cerámica se sabe que el lugar tuvo una larga tradición en el trabajo de la cerámica, la cual se extendió desde el siglo XIII al siglo XV.
El horno mide cerca de 2,6 metros con una cámara de cocción en forma de pera, adicionalmente se hallaron varios pisos en el horno que corroboran un uso repetido.
El taller fue rentable durante mucho tiempo, contaba con acceso fácil a diferentes materias primas como agua, leña y depósitos de arcilla que se pueden obtener en las cercanías del yacimiento. De igual manera, el taller estaba ubicado entre dos mercados medievales de importancia, el de Baden y el de Bad Zurzach lugares donde se vendía parte de la cerámica.
El descubrimiento del taller de cerámica en Suiza tiene gran relevancia, ya que hasta el momento del hallazgo, los únicos hornos de cerámica se habían encontrado en centros urbanos como Winterthur o la ciudad de Schaffhausen, por lo que el taller de Wurelinger está reescribiendo la historia.









