Una fortaleza medieval al sureste de Transilvania ha sido materia de intrigantes debates sobre su origen, siendo los Caballeros Teutónicos los principales sospechosos, que ahora según la ciencia, podrían cieramente ser los constructores de dicha edificación.
En la región los Caballeros Teurónicos tuvieron un paso corto en el siglo XIII, cuando el rey Andrés de Hungria les pidió que le ayudaran a luchar contra los cumanos en 1211, pero gracias a la investigación se sabe que dejaron una fortificación en piedra que tampoco era muy cimún para la orden que no era conocida por sus construcciones.
La investigación se centró en el estudio de 13 muestras de mortero de cal, las cuales se tomaron en las zonas más antiguas de la fortaleza determinándose que provenían del período que va de 1211 a 1225.
Gracias a este hallazgo los investigadores han logrado determinar efectivamente, que la orden de los Caballeros Teutónicos fueron los responsables de erigir esta fortaleza, en un lugar que además de ser estratégico, ya que se aprecían amplias vistas a los Cárpatos y el río Olt; era un sitio de importancia desde la prehistpria y siguió siendo hasta el siglo XVII.









