En 1952 una cueva cercana al Mar Muerto se convirtió en el epicentro de un descubrimiento intrigante, un pergamino de cobre que de ser abierto podría ser destruido, y que actualmente bajo la interpretación del arqueólogo Shimon Gibson, podría ser un vestigio de la rebelión fallida de Bar Kojba.
Se conoce que en el pergamino refiere a oro, plata, cerámica, lingotes y varios tipos de objetos que incluirían documentos, los cuales estaban ocultos en otras cuevas, tumbas, canales y otros lugares ocultos, aunque hasta la fecha no se ha hallado un solo tesoro.
El arqueólogo Shimon Gibson ha realizado una nueva interpretación señalando que, probablemente deberiamos observar estos objetos no como un tesoro oculto a las fuerzas romanas, sino como un registro de contribuciones, promesas, bienes recibidos, etc., que no debían caer en manos equivocadas y con ello, podría explicarse la dificultad en leer el documento.
A pesar de dar una referencia de estos objetos y lugares, el documento no habla de nombres y la imprecisión de los lugares ha llevado a creer que se trata de un mapa de tesoros; no obstante, al final del pergamino de cobre se señala la existencia de otro documento en Kohlit donde quizás se encuentre la información necesaria para descifrar el pergamino correctamente.
Gibson en su interpretación se pregunta si el autor pensaba que al finalizar la revuelta los contribuyentes serian recordados solemnemente con esta placa, o si por el contrario, ya sabía de la inminente derrota y quizo legar esta información a la posteridad.
Aunque varios autores han debatido sobre la interpretación de Gibson y la postura del autor no soluciona las interrogantes del pergamino, lo que sí da una fuerza a su interpretación es el hecho más evidente, la inutilidad del documento que al hacer tan confusa la información contenida podría ser ese el indicativo de que algo se está ocultando.









