En las orillas del lago Turkana donde ya se han descubierto varios indicios de la vida humana primitiva, investigadores descubrieron huellas que pudieron pertenecer al Parantropus Bosei o al Homo erectus.
En el lugar los especialistas dieron con 21 huellas y un camino continuo, que da cuenta de cómo estos individuos se desplazaban juntos por el río.
Las estimaciones hablan de varios individuos de una altura aproximada a los 1,8 metros, lo que podría relacionarse con el Parantropus Bosei o el Homo erectus.
No obstante, la descripción de las huellas parece apuntar al Parantropus, ya que se aprecia que el pulgar se encuentra más alejado, la planta del pie y su movimiento de talón también difieren claramente de los movimientos del Homo erectus.
Gracias a estas huellas se han encontrado rastros de actividades sociales que difícilmente se pueden apreciar en el descubrimiento de huesos, por ejemplo, se conoce que varios machos adultos de esta especie caminaban juntos en un espacio donde hablan otras especies alrededor.
Nota editorial: las infografías e ilustraciones de este artículo han sido desarrolladas con asistencia de herramientas de Inteligencia Artificial para la recreación artística de personajes y entornos históricos.









