La umbanda es una de las religiones más singulares del mundo contemporáneo: una síntesis deliberada y genuinamente brasileña que nació en los años 20 del siglo XX de la confluencia entre el candomblé de raíz africana, el espiritismo kardecista europeo, el catolicismo popular y elementos de las tradiciones indígenas brasileñas. A diferencia del candomblé, que preservó con notable fidelidad las tradiciones religiosas africanas de origen o de la santería cubana, que desarrolló su sincretismo bajo la presión colonial, la umbanda es una creación nueva, una religión que no existía antes del siglo XX y que se construyó conscientemente como una espiritualidad específicamente brasileña.
Puntos clave:
- Origen: Brasil, década de 1920, en el contexto de la urbanización acelerada y la búsqueda de una identidad religiosa nacional
- Fundación: atribuida convencionalmente a Zélio de Moraes en 1908 o 1920 según las distintas versiones de la tradición
- Síntesis: candomblé africano + espiritismo kardecista + catolicismo popular + espiritualidad indígena brasileña
- Entidades: los orixás, los caboclos (espíritus de indígenas brasileños), los pretos velhos (espíritus de ancianos esclavos africanos), los exus y las pombagiras, y los erês (espíritus infantiles).
- Práctica central: la incorporación de entidades por los médiums, que transmiten mensajes, consejos y trabajos de caridad a los consultantes
- Extensión actual: entre 3 y 5 millones de practicantes declarados en Brasil, con presencia significativa en Argentina, Uruguay y Portugal
Lo que hace a la umbanda especialmente fascinante como fenómeno religioso es su carácter de espejo de la sociedad brasileña: sus entidades principales (el caboclo indígena, el preto velho esclavo africano, el exu marginal) son figuras de los grupos históricamente marginados de Brasil que en la umbanda reciben veneración y autoridad espiritual. La religión de los excluidos convirtió a los excluidos en sus santos. Esa inversión simbólica explica en gran medida la extraordinaria vitalidad de la umbanda y su capacidad de resonar con millones de personas que reconocen en sus entidades las historias de sus propios antepasados.
Los orígenes: Brasil moderno y la búsqueda de una religión nacional
La umbanda nació en un momento histórico muy específico: el Brasil de las primeras décadas del siglo XX, un país que acababa de abolir la esclavitud en 1888 y proclamar la república en 1889, que estaba experimentando una urbanización acelerada y que buscaba con urgencia una identidad nacional que integrara sus múltiples herencias europea, africana e indígena en algo coherente y propio.
En ese contexto, tres tradiciones espirituales coexistían en las ciudades brasileñas con tensiones y fertilizaciones mutuas. El candomblé y otras religiones afrobrasileñas eran practicadas principalmente por las comunidades negras y mestizas, perseguidas por la policía y marginadas socialmente pero profundamente arraigadas en la cultura popular; el espiritismo kardecista, el sistema de comunicación con los espíritus codificado por el francés Allan Kardec en sus obras de los años 1850-1860, había encontrado en Brasil un suelo especialmente fértil y era practicado principalmente por las clases medias urbanas, con un barniz intelectual y científico que lo diferenciaba de la religiosidad popular y el catolicismo popular, la devoción a los santos, las promesas, las novenas, era el sustrato religioso omnipresente que atravesaba todas las clases sociales.
La umbanda emergió de la fricción y la fusión de estas tres corrientes, añadiendo una cuarta dimensión: la espiritualidad indígena, representada principalmente por los caboclos, los espíritus de los indígenas brasileños que en la umbanda actúan como guías y sanadores. La incorporación de la figura indígena en el panteón umbandista no es solo un dato espiritual sino político: en un Brasil que durante siglos había marginado y exterminado a sus pueblos originarios, la umbanda los convirtió en mediadores entre el mundo espiritual y el humano.
La narrativa fundacional más difundida atribuye el nacimiento de la umbanda a Zélio Fernandino de Moraes, un joven de Niterói, ciudad próxima a Río de Janeiro, que en 1908 o 1920 (las fechas varían según las distintas versiones) comenzó a recibir la incorporación de una entidad que se identificó como el Caboclo das Sete Encruzilhadas, el Caboclo de las Siete Encrucijadas. Según la tradición, el caboclo proclamó que era necesario crear una nueva religión que integrara las tradiciones africanas e indígenas con el espiritismo y que esa religión debía estar al servicio de todos los brasileños sin distinción de raza o clase.
El panteón de la umbanda: las líneas y las entidades
El panteón de la umbanda es más diverso y más flexible que el de cualquier otra religión afroamericana. No hay un catálogo fijo y universal de entidades sino que cada terreiro, la casa de umbanda, tiene su propia organización del mundo espiritual y la variedad entre las distintas corrientes de umbanda es enorme. Sin embargo, hay figuras que aparecen en prácticamente todas las tradiciones umbandistas y que constituyen el núcleo del panteón.
Los orixás heredados del candomblé y de la santería (Oxalá, Ogum, Iemanjá, Oxum, Xangô, Oxóssi y los demás) presiden en la umbanda las linhas o líneas, los grandes agrupamientos del mundo espiritual. Cada linha está regida por un orixá y agrupa a un conjunto de entidades con características afines. La organización en líneas varía según la corriente de umbanda (algunas trabajan con siete líneas, otras con menos) pero el principio es constante: los orixás son los grandes señores del universo espiritual y las entidades que trabajan en la umbanda actúan bajo su autoridad.
Los caboclos son espíritus de indígenas brasileños que en la umbanda actúan como guías, sanadores y guerreros espirituales. Son figuras de gran energía y determinación, que trabajan principalmente con hierbas medicinales, que pueden diagnosticar enfermedades y que tienen una relación especial con la naturaleza. Sus nombres evocan su origen indígena y su conexión con los elementos naturales: Caboclo Pena Branca, Caboclo Serra Negra, Caboclo Ubirajara. La danza del caboclo incorporado es característica: altiva, guerrera, con movimientos que evocan la selva y el combate.
Los pretos velhos, literalmente «viejos negros», son espíritus de ancianos esclavos africanos que en la umbanda representan la sabiduría, la paciencia y la caridad. Son las entidades más queridas y más consultadas de la umbanda, figuras de una ternura y una profundidad espiritual que contrasta con la energía guerrera de los caboclos. Se presentan como ancianos (a veces con bastón, siempre con parsimonia y humor benévolo) y trabajan principalmente con consejo, oración y preparados de hierbas. Pai Joaquim, Vovó Maria Conga, Pai João de Angola son algunos de los pretos velhos más venerados.
Los exus y las pombagiras son las entidades más complejas y más debatidas de la umbanda. Son espíritus de personas que en vida llevaron existencias marginales (bandidos, prostitutas, vagabundos, personas que murieron violentamente) y que en la umbanda trabajan en las encrucijadas, con la sexualidad, el dinero, la magia y la justicia. No son entidades malignas, aunque la evangelización colonial y más tarde el neopentecostalismo los han demonizado sistemáticamente, sino figuras que conocen los caminos oscuros del mundo y pueden actuar en ellos. Las pombagiras son las entidades femeninas de este grupo: Pombagira Maria Padilha, Pombagira das Almas, Pombagira Rainha das Sete Encruzilhadas son figuras de gran poder y de una sexualidad deliberadamente transgresora.
Los erês son espíritus infantiles asociados a la alegría, la inocencia y el juego. Corresponden a los niños que murieron prematuramente y que en la umbanda mantienen su naturaleza infantil. Cuando un médium incorpora un erê, su comportamiento se transforma completamente: habla como un niño, pide dulces, juega y ríe. Los erês tienen también la capacidad de revelar verdades que las entidades adultas no dicen con tanta claridad, porque la inocencia del niño no tiene filtros.
La incorporación: cómo funcionan los trabajos de umbanda
La práctica central de la umbanda es la incorporação (la incorporación), el proceso por el cual una entidad espiritual toma posesión del cuerpo de un médium para manifestarse ante los consultantes. A diferencia del transe del candomblé que ocurre principalmente durante las ceremonias y tiene un carácter más litúrgico, la incorporación en la umbanda tiene frecuentemente un carácter terapéutico y de consulta directa: la entidad incorporada atiende a los consultantes uno a uno, escucha sus problemas, los diagnostica espiritualmente y prescribe los trabajos necesarios.
Una sesión típica de umbanda comienza con la apertura ritual, cánticos llamados pontos cantados, los himnos específicos de cada entidad que la invocan y la formación de los médiums en fila o en círculo. Conforme avanzan los cánticos y el ambiente espiritual se intensifica, las entidades comienzan a incorporarse: los médiums entran en transe, adoptan los gestos, las posturas y las maneras de hablar características de su entidad y quedan disponibles para atender a los consultantes.
Los pontos cantados son uno de los elementos más hermosos y más singulares de la umbanda. Cada entidad tiene sus propios pontos, pequeñas canciones en portugués popular que narran su historia, describen sus poderes y la invocan. Los pontos de los pretos velhos son frecuentemente lentos, melancólicos y llenos de referencias a la esclavitud; los de los caboclos son más rítmicos y guerreros; los de los exus y pombagiras son más sensuales y provocadores. El repertorio de pontos de la umbanda es un patrimonio de la cultura popular brasileña de extraordinaria riqueza.
Los trabajos que las entidades realizan en la umbanda van desde el simple consejo espiritual donde la entidad escucha el problema del consultante y da orientación, hasta intervenciones más elaboradas que pueden incluir la prescripción de baños rituales, el encendido de velas de colores específicos, la preparación de defumações (fumigaciones con hierbas) y en casos más complejos los trabajos de descarrego o desobsessão, la liberación de energías negativas o de espíritus perturbadores adheridos a una persona.
Umbanda blanca y quimbanda: las dos corrientes
Uno de los aspectos más importantes y más frecuentemente confundidos de la umbanda es la distinción entre la umbanda branca (umbanda blanca) y la quimbanda, dos corrientes que comparten algunas raíces pero que han evolucionado de maneras muy distintas.
La umbanda branca es la corriente que se define por el trabajo de caridad y la evolución espiritual. Sigue el principio kardecista de que los espíritus evolucionan a través del servicio a los demás y que el trabajo de las entidades incorporadas debe estar orientado al bien del consultante y de la humanidad. La umbanda branca trabaja con los orixás, los caboclos y los pretos velhos como entidades principales y aunque puede incorporar exus y pombagiras, los trabaja siempre dentro de un marco de caridad y nunca para fines que perjudiquen a terceros.
La quimbanda, también llamada umbanda negra o umbanda de esquerda, umbanda de la izquierda, es una tradición que trabaja principalmente con exus y pombagiras y que acepta trabajos de magia de influencia sobre otras personas, incluyendo trabajos que pueden causar daño. La relación entre la umbanda y la quimbanda es uno de los temas más debatidos dentro de la tradición, donde algunos consideran que la quimbanda es simplemente una modalidad de trabajo de la umbanda pero otros la consideran una tradición completamente separada con su propia teología y su propia ética.
La umbanda y el espiritismo kardecista
La influencia del espiritismo kardecista en la umbanda es profunda y va más allá de la simple incorporación de espíritus. Allan Kardec, seudónimo del pedagogo francés Hippolyte Léon Denizard Rivail, codificó en sus obras de los años 1850-1860 un sistema de comunicación con los espíritus basado en la idea de que las almas sobreviven a la muerte, evolucionan a través de sucesivas encarnaciones y pueden comunicarse con los vivos a través de médiums. El espiritismo llegó a Brasil a finales del siglo XIX y encontró un terreno especialmente fértil, convirtiéndose en una de las tradiciones espirituales más extendidas del país.
La umbanda tomó del espiritismo kardecista la idea de la evolución espiritual, que los espíritus evolucionan a través del servicio y del aprendizaje, la figura del médium como canal de comunicación con los espíritus y la orientación caritativa de la práctica espiritual, pero transformó esas ideas de maneras que el espiritismo ortodoxo no reconoce como propias: los espíritus de la umbanda no son los espíritus evolucionados y refinados del kardecismo sino figuras populares, marginales, con personalidades fuertes y a veces transgresoras que reflejan la cultura popular brasileña más que la espiritualidad de las clases medias ilustradas.
La umbanda hoy: presencia y diversidad
La umbanda es hoy la religión afrobrasileña más practicada en términos de número de terreiros y de accesibilidad. Mientras el candomblé exige un largo proceso de iniciación antes de poder incorporar entidades, la umbanda tiene una barrera de entrada mucho menor y sus sesiones son generalmente abiertas al público, lo que la hace más accesible para personas que se acercan por primera vez.
En Brasil, la umbanda tiene entre 3 y 5 millones de practicantes declarados, aunque muchos más participan ocasionalmente en sus sesiones sin considerarse practicantes y una presencia especialmente fuerte en los estados del sudeste: São Paulo, Río de Janeiro, Minas Gerais y Rio Grande do Sul. En este último estado, la umbanda gaúcha ha desarrollado características propias que la distinguen de la umbanda bahiana o carioca.
En Argentina y Uruguay, la umbanda tiene una presencia significativa y creciente, especialmente en Buenos Aires y Montevideo, donde existen cientos de terreiros y una comunidad de practicantes que incluye tanto descendientes de inmigrantes brasileños como argentinos y uruguayos sin ninguna relación directa con Brasil que se acercaron a la tradición por curiosidad espiritual.
La intolerancia religiosa, la persecución y el vandalismo contra los terreiros de umbanda y candomblé, practicados principalmente por sectores del neopentecostalismo evangélico, es uno de los problemas más graves que enfrenta la umbanda contemporánea en Brasil. Los ataques físicos a los terreiros, la destrucción de objetos rituales y la demonización sistemática de las entidades de la umbanda como demonios o manifestaciones satánicas son fenómenos documentados que han generado movimientos de defensa de la libertad religiosa y debates legales y políticos sobre la naturaleza del pluralismo religioso en Brasil.
Comparativa entre umbanda, candomblé y espiritismo kardecista
| Aspecto | Umbanda | Candomblé | Espiritismo kardecista |
|---|---|---|---|
| Origen | Brasil, s. XX | África occidental, s. XVIII-XIX | Francia, s. XIX |
| Entidades principales | Orixás, caboclos, pretos velhos, exus, pombagiras | Orixás | Espíritus evolucionados |
| Iniciación requerida | Menor (médiumship desarrollado gradualmente) | Intensa (asiento de 7 días + año de iyawó) | Ninguna formal |
| Lengua ritual | Portugués popular | Yoruba, fon, kikongo | Portugués |
| Sacrificio de animales | Raro en umbanda branca; más frecuente en quimbanda | Parte integral de ceremonias | No |
| Accesibilidad | Alta: sesiones abiertas al público | Media: algunas ceremonias abiertas | Alta: centros abiertos |
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Fuentes y bibliografía
Fuentes primarias y etnográficas:
- Brown, Diana DeGroat (1986). Umbanda: Religion and Politics in Urban Brazil. UMI Research Press, Ann Arbor.
- Ortiz, Renato (1978). A morte branca do feiticeiro negro: umbanda e sociedade brasileira. Vozes, Petrópolis.
Bibliografía:
- Bastide, Roger (1978). The African Religions of Brazil. Johns Hopkins University Press, Baltimore.
- Prandi, Reginaldo (2001). Mitologia dos Orixás. Companhia das Letras, São Paulo.
- Hess, David J. (1994). Samba in the Night: Spiritism in Brazil. Columbia University Press, Nueva York.
- Kardec, Allan (1857). Le Livre des Esprits. Dentu, París. Traducción portuguesa: O Livro dos Espíritos, FEB, Río de Janeiro, 2013.
- Negrão, Lísias Nogueira (1996). Entre a cruz e a encruzilhada: formação do campo umbandista em São Paulo. EDUSP, São Paulo.
- Magnani, José Guilherme Cantor (1986). Umbanda. Ática, São Paulo.
- Frigerio, Alejandro (2004). «Re-Africanization in Secondary Religious Diasporas«. Civilisations, 51, 39-60.
- Giumbelli, Emerson (2002). O cuidado dos mortos: uma história da condenação e legitimação do espiritismo. Arquivo Nacional, Río de Janeiro.
Preguntas frecuentes sobre la umbanda
¿Qué es la umbanda?
La umbanda es una religión afrobrasileña nacida en Brasil en los años 20 del siglo XX como síntesis entre el candomblé de raíz africana, el espiritismo kardecista europeo, el catolicismo popular y elementos de las tradiciones indígenas brasileñas. Su práctica central es la incorporación de entidades espirituales —caboclos, pretos velhos, exus, pombagiras y otras— por médiums que las canalizan para orientar, sanar y trabajar espiritualmente con los consultantes.
¿Cuál es la diferencia entre la umbanda y el candomblé?
El candomblé es una religión de raíz africana que preserva con fidelidad las tradiciones yoruba, fon y bantú originales, con lenguas rituales africanas y un proceso de iniciación intenso. La umbanda es una síntesis brasileña del siglo XX que trabaja en portugués popular, tiene un proceso de iniciación más accesible y un panteón más amplio que incluye figuras propias de la cultura brasileña como los caboclos y los pretos velhos. El candomblé es más conservador en términos de preservación de la tradición; la umbanda es más flexible y adaptable.
¿Qué son los pretos velhos?
Los pretos velhos —literalmente «viejos negros»— son espíritus de ancianos esclavos africanos que en la umbanda representan la sabiduría, la paciencia y la caridad. Son las entidades más queridas y más consultadas de la umbanda, figuras de ternura y profundidad espiritual que trabajan principalmente con consejo, oración y preparados de hierbas. Se presentan como ancianos con bastón y parsimonia, y su presencia evoca la memoria de la esclavitud convertida en sabiduría y compasión.
¿Qué son los exus y las pombagiras?
Los exus y las pombagiras son entidades de la umbanda que trabajan en las encrucijadas, con la sexualidad, el dinero, la magia y la justicia. Son espíritus de personas que en vida llevaron existencias marginales y que en la umbanda conocen los caminos oscuros del mundo. No son entidades malignas —aunque el neopentecostalismo los demoniza sistemáticamente— sino figuras complejas que pueden actuar en los aspectos más difíciles de la experiencia humana. Las pombagiras son las entidades femeninas de este grupo, figuras de gran poder y de una sexualidad deliberadamente transgresora.
¿Es la umbanda lo mismo que la macumba?
No exactamente. «Macumba» es un término popular brasileño que se usa de manera imprecisa para referirse a diversas prácticas religiosas afrobrasileñas, frecuentemente con connotaciones peyorativas heredadas de la persecución colonial. En sentido estricto, la macumba designa una práctica religiosa afrobrasileña de la región de Río de Janeiro que fue uno de los antecedentes de la umbanda. Hoy el término se usa coloquialmente —y a menudo de manera incorrecta— para referirse a la umbanda en general o a trabajos de magia específicos.
¿Cuántos practicantes tiene la umbanda?
Las estimaciones varían considerablemente. El censo brasileño de 2010 registró aproximadamente 407.000 practicantes declarados, pero los investigadores consideran que esta cifra subestima notablemente la realidad, dado que muchos participan en sesiones sin identificarse formalmente como umbandistas. Estimaciones más amplias hablan de entre 3 y 5 millones de practicantes en Brasil, con presencia significativa en Argentina, Uruguay y Portugal.
¿Qué son los pontos cantados?
Los pontos cantados son los himnos rituales de la umbanda, pequeñas canciones en portugués popular que invocan a las entidades espirituales, narran su historia y describen sus poderes. Cada entidad tiene sus propios pontos, con un estilo musical que refleja su carácter: los pontos de los pretos velhos son lentos y melancólicos, los de los caboclos son rítmicos y guerreros, los de los exus y pombagiras son más sensuales y provocadores. El repertorio de pontos es un patrimonio extraordinario de la música popular brasileña.
¿Es la quimbanda lo mismo que la umbanda?
No. La quimbanda es una tradición que trabaja principalmente con exus y pombagiras y que acepta trabajos de magia de influencia sobre otras personas, incluyendo trabajos que pueden causar daño. Mientras la umbanda branca se orienta exclusivamente al bien y la caridad, la quimbanda trabaja también con fines que la umbanda blanca rechaza. La relación entre las dos tradiciones es debatida: algunos las consideran modalidades de una misma tradición, otros las ven como religiones distintas con éticas diferentes.









