En las leyendas más antiguas del Lacio, antes de que Roma existiera, antes de que Evandro llegara desde Grecia, antes de que Fauno gobernara con bendición de la tierra, había un hombre llamado Pico. Muy poco se sabe de él con certeza y los relatos varían. En algunos, fue el primer rey de los aborígenes, la población indígena que habitaba el territorio que sería Roma; en otros, fue un profeta y adivino, un hombre que podía ver el futuro y en otros, fue transformado mágicamente en un pájaro carpintero, condenado a esa forma pero reteniendo sus poderes proféticos.
Estas variaciones no son accidentales, reflejan cuán antiguo era Pico, lo perdida que estaba su historia y lo atrás en el tiempo que estaba situado, que los romanos que escribían sus historias tenían acceso a muy pocas fuentes confiables.
Sin embargo, a pesar de esta oscuridad, Pico era importante, era el punto de partida pues genealogía mítica del Lacio comienza con él. Pico engendró a Fauno, Fauno engendró a (o fue sucesor de) Latino, Latino se alió con Eneas y éste produjo la línea que llevó a Rómulo. Roma era, en cierto sentido, el descendiente lejano de Pico. Lo que Pico fue, incluso en la oscuridad de las leyendas antiguas, importaba porque resonaba a través de toda la historia siguiente. Era la raíz de la que todo lo demás crecía.
El profeta y el pájaro carpintero: origen del símbolo
Una de las características más consistentes de Pico a través de todas las fuentes es su asociación con el pájaro carpintero. Esta conexión es tan consistente que parece tener raíces muy antiguas, quizás en tradiciones antiguas itálicas que perdieron sus contextos originales pero retuvieron estos elementos simbólicos.
Según algunos relatos, Pico fue originalmente un hombre, un profeta y adivino, pero en una versión de su historia, fue transformado en un pájaro carpintero. Las razones varían: algunos dicen que fue obra de Circe, la hechicera, como castigo o transformación y otros cuentan que fue una transformación voluntaria, una elevación a un estado superior. Lo importante es que el pájaro carpintero era considerado un animal profético en la mentalidad antigua: su capacidad para «escuchar» dentro de los árboles, para golpear la madera y extraer información, lo hacía un intermediario entre el mundo visible y el reino espiritual.
El nombre «Pico» mismo está conectado con el pájaro carpintero. «Picus» en latín está relacionado con el verbo «piccare», que significa «picotear», pero también está conectado con «pica», la lanza. Hay una ambigüedad lingüística aquí que la mente antigua evidentemente encontraba significativa: Pico es tanto el pájaro como el guerrero armado, es tanto la criatura alada y profética como el hombre armado y poderoso.
Rey de los aborígenes: autoridad originaria
En las tradiciones que lo presentan como rey, Pico fue el primer rey de los aborígenes, la población indígena del Lacio, colocándolo como la fuente de toda autoridad política posterior en la región. Cuando Fauno, su hijo o sucesor, gobernaba el Lacio, lo hacía porque heredaba la autoridad de Pico. Cuando Latino fue después, lo mismo ocurría. La cadena no comenzaba en Roma, comenzaba en Pico.

Como rey, Pico habría sido el que estableció las primeras estructuras de gobierno, que administraba justicia y que hacía sacrificios a los dioses. Su reino fue primitivo comparado con lo que vendría después con Evandro y sus tecnologías griegas, pero fue un reino. Tenía orden y estructura. Cuando Roma posteriormente surge, puede afirmar que no está creando algo completamente nuevo sino que está heredando y perfeccionando estructuras que Pico había iniciado milenios antes.
En algunas fuentes más tardías, Pico es presentado como casi mítico, más que histórico, como si los romanos, escribiendo siglos después, no pudieran definir exactamente lo que Pico era. ¿Rey real? ¿Dios? ¿Profeta? ¿Transformado en pájaro? La respuesta parece ser: todas estas cosas. Pico era un personaje que existía en los límites entre lo divino y lo humano, entre la historia y la mitología, entre los hombres y los animales. Era una figura liminal que encarnaba la ancestralidad, la sabiduría antigua y la conexión con fuerzas sobrenaturales.
Ascendencia divina: hijo de Marte o Saturno
Como es típico en la mitología romana, Pico tenía una genealogía que lo vinculaba con los dioses. Diferentes fuentes lo hacen hijo de Marte o de Saturno. Estas filiaciones son significativas: si Pico era hijo de Marte, entonces llevaría la sangre del dios de la guerra, lo que explicaría su asociación con el poder político y la autoridad. Si era hijo de Saturno, entonces llevaría la sangre del dios más antiguo de Italia, del dios de la edad de oro, del primer orden cósmico.
Estas genealogías servían a una función, vinculaban a Pico con las esferas divinas, sugerían que su autoridad no era simplemente local o humana sino que tenía respaldo celestial. Cuando gobernaba, lo hacía con la bendición de los dioses y cuando profetizaba, hablaba con sabiduría que trascendía lo meramente humano.
Pico como profeta: el acto de profecía
Una de las características más consistentes de Pico es su conexión con la profecía, era un adivino, un hombre que podía ver el futuro. ¿Cómo lo hacía? Las diferentes tradiciones ofrecen respuestas distintas: a través de sueños, a través de la observación del vuelo de pájaros, a través de la interpretación de entrañas de animales sacrificados o a través de voces sobrenaturales. Lo importante es que Pico podía comunicarse con el futuro de una forma que otros hombres no podían.
Esta capacidad profética era considerada un don extraordinario. Los antiguos creían que el futuro era conocible, pero solo para aquellos que tenían el don especial de verlo y Pico tenía ese don. Cuando hablaba, hablaba no solo con la voz de un rey sino con la voz de un profeta, alguien que conocía lo que vendría, alguien que podía preparar a su pueblo para los eventos que inevitablemente se acercarían.
¿Qué profecías hizo Pico? Las fuentes son vagas al respecto, pero una implicación es que vio la llegada de Evandro desde Grecia, que vio la transformación del Lacio bajo influencia griega y que comprendió que su reino primitivo sería sucedido por algo más sofisticado pero también más poderoso. Esta previsión explicaría por qué Pico dejó el poder (según algunas versiones) o permitió que Fauno gobernara en su lugar. No era debilidad sino sabiduría. Sabía que ello que vendría era inevitable y se alejó voluntariamente del poder para permitir que otros lidiaran con la nueva era.
Descendencia: Fauno y la dinastía lacial
La contribución más durable de Pico fue su hijo Fauno. A través de Fauno, la línea de autoridad continúa. Fauno hereda la sabiduría de Pico, su conexión con el poder divino y su capacidad de bendecir la tierra. Cuando Evandro llega y Fauno lo recibe con benevolencia, Fauno está actuando de la manera que Pico habría actuado: reconociendo el cambio, aceptando lo que no puede ser evitado, buscando la fusión en lugar de la confrontación.
A través de Fauno viene Latino, quien se alía con Eneas. A través de Latino viene Silvio, quien se alía con Ascanio, hijo de Eneas. La línea continúa, generación tras generación, hasta que finalmente se produce Rómulo, quien funda la ciudad de Roma. Pico es el eslabón más antiguo en una cadena que se extiende casi mil años en la cronología mítica romana. Cada nuevo rey o héroe hereda algo de Pico: su sabiduría, su capacidad para adaptarse, su bendición de los dioses.
Transformación en pájaro carpintero: la otra versión
Además del relato donde Pico fue rey de los aborígenes, existe una narrativa alternativa donde fue transformado mágicamente. Según esta versión, Pico fue un hombre (o quizás un semidiós) que atrajo el interés de Circe, la hechicera. Algunos relatos sugieren que Circe lo amaba y fue rechazada y otros cuentan que simplemente fue una víctima de sus poderes mágicos. En cualquier caso, fue transformado en un pájaro carpintero.
Pero aquí es donde la historia se vuelve compleja: la transformación no fue una castigo completo. Pico retuvo sus poderes, su capacidad profética y su conexión con lo divino. De hecho, algunos sugieren que la transformación fue una elevación, no una degradación. Como pájaro, podía volar, podía moverse más fácilmente, podía acceder a lugares que los hombres no podían. Su picoteo en los árboles se consideraba un acto de divulgación de secretos, de revelación de verdades ocultas.
Esta versión de Pico probablemente es más antigua mitológicamente que la versión del rey. Los elementos de transformación mágica son característicos de leyendas muy antiguas, posiblemente itálicas, que fueron posteriormente ordenadas en la narrativa histórica de la monarquía del Lacio, pero ambas versiones coexistían en la mente romana antigua, a menudo sin resolución explícita de sus contradicciones.

divina: ser transformado en ave puede representar ascender a un estado más elevado. Obra de Jean-Jacques Le Veau basado en la Metamorfosis de Ovidio. Crédito: ETH Library, dominio público.
Culto y veneración: poca popularidad pero ancestralidad constante
A diferencia de otros héroes y dioses romanos, Pico no parece haber tenido un culto ampliamente extendido. No había festivales dedicados a él como había Faunalia para Fauno y no hay evidencia de templos en su honor ni de sacrificios formales realizados en su nombre. Su presencia en el calendario religioso romano es minimal.
Sin embargo, Pico era venerado de forma diferente: como ancestro, como la raíz de la que todo lo demás crecía. Los romanos recordaban a Pico porque necesitaban recordar que antes de Roma, antes de Evandro, antes de todo, había una autoridad original del Lacio. Recordar a Pico era afirmar que Roma no aparecía de la nada sino que era el heredero de una larga tradición.
En el Palatino, la colina donde se creía que Pico había gobernado, su nombre perduró en una calle llamada «Scalae Pici» (las escaleras de Pico). Esta pequeña nomenclatura es un recordatorio permanente y cada vez que alguien subía esas escaleras, pasaba por el nombre de Pico. Estaba literalmente en el terreno de la ciudad, inscrito en su topografía.
Interpretaciones históricas: ¿existió realmente?
¿Fue Pico un personaje histórico real? Es imposible saberlo. Probablemente hubo líderes o figuras importantes en las poblaciones indígenas del Lacio cuyo nombre o cuya historia fue transformada y mitologizada en la figura de Pico. Pero la Pico de los mitos romanos —el profeta, el semidiós transformado en pájaro, el primer rey—es claramente una creación mítica, una manera que tenían los romanos de conceptualizar la antigüedad más profunda.
Los historiadores modernos ven a Pico como una personificación de fuerzas o conceptos más que como un individuo histórico. Pico representa la autoridad originaria del Lacio, la capacidad de profecía y la transformación de la naturaleza (el hombre que se convierte en pájaro). Pico es un símbolo codificado en forma de personaje.
Pero para los romanos antiguos, esta distinción entre símbolo e individuo histórico no era especialmente importante. Pico era real en el sentido en que importaba. Era un ancestro, era parte de su historia. Y en una cultura que basaba su legitimidad política en la ancestralidad, la genealogía y la transmisión de autoridad a través de las generaciones, esto era suficiente.
Pico en el arte y la cultura posterior
A través de los siglos, Pico ha aparecido en el arte y la literatura, aunque menos frecuentemente que otros héroes romanos. El arte medieval y renacentista lo representaba frecuentemente como un hombre con patas de cabra o en el proceso de transformación en pájaro carpintero. Circe, su transformadora, tiene su propia narrativa y Pico frecuentemente aparece como víctima o víctima afortunada de su magia.
En la literatura medieval italiana, Pico aparece ocasionalmente en contextos de la tradición clásica. El Renacimiento, con su amor por todas las cosas antiguas, llevó a un resurgimiento de interés en figuras ancianas como Pico. Fue parte de ese esfuerzo para conectar la Italia moderna con sus antepasados mitológicos y legendarios.
Comparación entre Pico, Fauno y otros fundadores
| Personaje | Época | Rol principal | Conexión divina | Descendencia/Legado |
|---|---|---|---|---|
| Pico | Más antigua (mítica) | Profeta, primer rey de aborígenes | Hijo de Marte o Saturno | Padre de Fauno |
| Fauno | Antigua (pre-Evandro) | Dios, rey, señor de campos | Hijo de Pico (o sucesor) | Padre de Latino |
| Latino | Antigua (contemporáneo de Evandro) | Rey del Lacio | Hijo de Fauno | Aliado de Eneas, padre de Lavinia |
| Evandro | Antigua (pre-Eneas) | Civilizador griego, fundador de Palanteo | Hijo de Hermes | Recibe a Eneas, construye Altar de Hércules |
| Eneas | Antigua (post-guerra de Troya) | Fundador mítico de dinastía romana | Hijo de Afrodita | Padre de Ascanio, abuelo de Silvio |
| Silvio/Ascanio | Antigua (post-Eneas) | Rey del Lacio, heredero de Eneas | Hijo de Eneas | Padre de la línea que lleva a Rómulo |
| Rómulo | Histórica-mítica (fundación de Roma) | Fundador de la ciudad de Roma | Hijo de Marte | Primer rey de Roma, divinizado |
Explora más sobre mitología romana en Red Historia
- Héroes locales romanos: Evandro, Caco, Fauno y los orígenes del Lacio – HUB que conecta la historia de Caco con otros personajes.
- Diccionario de mitologia grecorromana.
- Mitología griega.
- Mitología romana.
- Historia de Roma – De una aldea en el Lacio al imperio.
- Sincretismo greco-latino – Cómo Roma transformó la mitología griega.
- Biografía de Eneas – La unión histórica entre Grecia y Roma.
- Dioses romanos – Panteón, funciones y cultos.
- Evandro – El fundador arcadio del Palatino.
- Caco – Del dios del fuego al demonio del Aventino.
- Fauno – El dios romano de los bosques y campos.
- Hércules y Heracles – Diferencias entre mitologías.
- La leyenda de Rómulo y Remo – La fundación de Roma
Fuentes y bibliografía
Fuentes primarias:
- Virgilio. La Eneida (Libro VIII). Traducción Alianza Editorial. Relato clásico más detallado de la batalla entre Hércules y Caco.
- Ovidio. Fastos (Libro I). Traducción Gredos. Versión poética con énfasis en detalles narrativos de la batalla.
- Tito Livio. Historia de Roma desde su fundación (Libro I). Traducción Akal. Integración de Caco en narrativa de fundación temprana.
Bibliografía:
- Grimal, Pierre. Diccionario de mitología griega y romana. Barcelona: Paidós, 1981. Entrada completa sobre Caco con variantes de tradiciones.
- García Gual, Carlos. Mitos, viajes, héroes. Madrid: Taurus, 1997. Análisis de cómo funciona Caco como obstáculo narrativo.
- Turcan, Robert. The Gods of Ancient Rome. Edinburgh University Press, 2000. Análisis de dioses locales y su transformación en demonios.
Recursos digitales:
- Theoi Roman Mythology. Base de datos con citas de fuentes primarias sobre Caco.
Preguntas frecuentes sobre Pico
¿Por qué tan poco se sabe de Pico comparado con otros personajes?
Porque estaba tan atrás en el tiempo, incluso para los antiguos romanos. Evandro, Eneas, Rómulo tenían historias más detalladas preservadas en textos antiguos. Pico era una figura más brumosa, casi una abstracción de «el rey más antiguo». Las fuentes eran escasas, fragmentarias, a menudo contradictoras. Los romanos mismos no sabían exactamente quién era Pico.
¿Qué importancia tenía Pico para los romanos de verdad?
Simbólica más que literal. Pico representaba la idea de que había una continuidad de autoridad que se remontaba a tiempos inmemoriales. Que Roma no era un accidente histórico sino el resultado de un largo proceso de desarrollo que comenzó con figuras como Pico. Era importante porque permitía a Roma afirmar ancestralidad, legitimidad, profundidad histórica.
¿La transformación en pájaro carpintero es histórica o mitológica?
Claramente mitológica. Los hombres no se transforman en pájaros en realidad. Pero el mito probablemente encode información importante sobre la cultura antigua. Quizás Pico era una deidad que fue posteriormente «humanizada». Quizás la transformación representa un cambio en el estatus o la comprensión de Pico a través del tiempo. Es un símbolo más que una descripción literal.
¿Cómo se conecta Pico con Rómulo y la fundación de Roma?
A través de una cadena genealógica: Pico—Fauno—Latino—Eneas—Ascanio/Silvio—Rómulo. Cada generación hereda la autoridad y la bendición de la anterior. Pico es el más antiguo eslabón en la cadena que finalmente produce a Roma. No funda Roma directamente, pero es el punto de partida de todo lo que lleva a Roma.












