Uno de los monumentos más impresionantes del imperio romano, es sin lugar a dudas la Columna de Marco Aurelio, donde se plasmaron las más grandes victorias militares del emperador romano, aunque las inclemencias del clima y la antigüedad del monumento le hicieron verse deteriorado por mucho tiempo.
El monumento se erigió luego de la muerte de Marco Aurelio para celebrar y recordar las campañas militares que el emperador emprendió contra los germanos, aunque luego de casi dos milenios de existencia y la contaminación junto al tráfico de la ciudad, sumieron al monumento en capas de suciedad que afeaban la columna.
El proyecto utilizó tecnología láser de alta precisión, capaz de limpiar la suciedad del mármol pero sin dejar lesiones en él, por lo que la columna se aprecia con su antiguo esplendor.
Para lograrlo, el sistema láser lanza impactos controlados que quitan la suciedad pero no alteran la estructura del mármol.
Los especialistas utilizaron andamiaje y un complejo proceso de calibración, debido a que la columna presentaba diversos grados de suciedad. Junto al láser también se utilizaron técnicas tradicionales como uso de esponjas, tratamientos químicos y labores de consolidación.
Gracias a estos trabajos la columna de Marco Aurelio recobra su majestuoso esplendor y sigue dejando vivo, el legado histórico de Roma a las generaciones siguientes.












