El año 2001 tuvo un descubrimiento que todavía desconcierta a investigadores profesionales y amateurs, ya que en en aquel año la investigadora, Paulina Zelitzky (bióloga marina) junto a su esposo, Paul Weinzweig, encontraron varias formas geométricas similares a calles o carreteras, e incluso, estructuras piramidales.
Ambos investigadores realizaron un barrido del fondo marino con un sonar que arrojó la lectura, no obstante, para que una ciudad como la descrita hubiese existido en esa parte del mundo, el mar debió estar a unos 700 metros más bajo de lo que es actualmente, siendo únicamente posible que la ciudad estuviese en pie hace 50 mil años, mucho antes de la llegada de los primeros pobladores americanos.
A pesar de lo que parecería un hallazgo increíble que algunos podrían relacionar con leyendas locales o incluso la Atlántida, no se han realizado más investigaciones debido a los altos costos de una expedición de este tipo, a la par de los numerosos inconvenientes políticos que tiene la isla.
De igual manera, muchos investigadores se sienten escépticos por la datación de las supuestas estructuras por lo que muchos prefieren ser prudentes, sin embargo las estructuras continúan allí esperando nuevas investigaciones.












