Una investigación publicada en la revista Science explica a través del estudio del ADN cómo fue el proceso posterior a la caída del Imperio romano, señalando la influencia de las diferentes migraciones.
La investigación se enfocó en siete cementerios de la llanura húngara donde se estudiaron 314 individuos, entre el periodo romano y la Alta Edad Medía.
La gran mayoría pertenecía al sur de Europa pero la investigación encontró también ADN de África y Asia.
Uno de los registros que más llamó la atención fue un cementerio del siglo VI, donde se analizaron 246 individuos que poseían ascendencia del norte de Europa, relacionando este movimiento migratorio con la expansión de los lombardos.
Durante mucho tiempo se pensó la posibilidad de que se produjera una gran migración de los pueblos del norte al sur, pero la evidencia apunta a que se dieron varios movimientos durante mucho tiempo desde diferentes puntos del norte europeo.
Un hallazgo que muestra las diferencias de organización social entre los grupos, son los cementerios de Hegyko y Szeleste, observándose en el primero que los individuos del norte pertenecieron a la élite, mientras que en el segundo ambas poblaciones se mezclaron mucho más.
Gracias a este estudio podemos ver que la caída del imperio romano fue un proceso mucho más complejo de lo pensado, a la par que demuestra el valor de los estudios genéticos y las ciencias auxiliares en el estudio de la Historia.
Nota editorial: las infografías e ilustraciones de este artículo han sido desarrolladas con asistencia de herramientas de Inteligencia Artificial para la recreación artística de personajes y entornos históricos.









