Uno de los códices más interesantes que cuenta la historia de cómo se fundó la ciudad de Tenochtitlan, ha regresado a México como parte de una exposición en el Museo Nacional de Antropología.
Esta exposición celebra 200 años de amistad entre ambos países, aunque los mexicanos desearían mantener el códice como han reiterado en varias ocasiones.
Francia posee el resguardo del códice luego de que el Virreinato de Nueva España perdió su custodia a mediados del siglo XVIII, siendo el francés Joseph Aubin quien envió desde México el códice junto a una colección de varios documentos indígenas.
En 1898 muere el último dueño particular llamado Eugene Goupil de origen franco mexicano, y su esposa decidió entregar el códice a la Biblioteca Nacional de Francia.
A partir de ese momento el país europeo se ha encargado del resguardo y conservación del códice, sin incluirlo en tratados de repatriación y defendiendo su posesión legalmente.
No obstante, gracias a esta iniciativa binacional los mexicanos podrán apreciar una importante pieza de su historia por lo que resta de 2026.
Nota editorial: las infografías e ilustraciones de este artículo han sido desarrolladas con asistencia de herramientas de Inteligencia Artificial para la recreación artística de personajes y entornos históricos.









