Excavaciones en la antigua ciudad de Artezian en Turquía han dado con un descubrimiento que ha hecho sospechar a los arqueólogos que se trata de un entierro ritual, ya que bajo el templo de Zeus encontraron el entierro de un bebé.
Estas sospechas se hacen más fuertes cuando el pequeño fue encontrado en un altar, colocado bajo la base del muro norte del templo.
Entre los restos del niño se encontró parte del ajuar funerario, que contaba con una pulsera de bronce y un pequeño collar de cuentas.
Durante mucho tiempo (e incluso algunos señalan que en la actualidad), se poseía la creencia de que un entierro en la piedra angular de un importante edificio lograba obtener bendiciones para ese edificio.
Nota editorial: las infografías e ilustraciones de este artículo han sido desarrolladas con asistencia de herramientas de Inteligencia Artificial para la recreación artística de personajes y entornos históricos.









