Entre 1915 a 1918 el continente europeo estaba sumido en la Primera Guerra Mundial, pero en las montañas de las Dolomitas el ejército austrohúngaro y el ejército italiano convirtieron estas montañas en un campo de batalla que en ocasiones superaba los 3 mil metros de altura.
En el reciente verano se descubrieron diferentes vestigios de estas encarnizadas batallas, llevando incluso al cierre de ciertos tramos de las montañas por el peligro de municiones de hace un siglo. Se reportaron 250 artefactos encontrados.
Uno de los descubrimientos más peligrosos fue realizado por un equipo de bomberos que encontraron un mortero de 90 milímetros aun sin explotar.
Para realizar estas labores el ejército italiano utilizó la Brigada Julia Alpine, quienes trabajaron en los glaciares Caré Alto Lares, el glaciar Livrio y cerca de la Cima Tre Cannoni.
Los expertos señalan que estos cambios se deben al calentamiento polar, que cada verano deja mayores rastros de estas batallas al quedar más tramos descongelados, lo que también representa un peligro en el cambio del paisaje para los visitantes y excursionistas.
Nota editorial: las infografías e ilustraciones de este artículo han sido desarrolladas con asistencia de herramientas de Inteligencia Artificial para la recreación artística de personajes y entornos históricos.









