Algunas consideraciones sobre de la Etnografía

Etimológicamente, la etnografía se concibe como la “descripción de los pueblos”, pero en realidad va más allá de una simple descripción del mundo, pues implica también una concepción de la vida diaria.

Dentro del ámbito de la antropología se considera casi siempre como un método, una forma de investigación y de obtención de datos, pero considero que la etnografía no se queda sólo en este punto, sino que va más allá, implica tener también una “actitud etnográfica”, que no se vea limitada sólo al trabajo de campo, de igual manera, que forme parte de la vida cotidiana.

etnografia

Por ende, la etnografía presupondría una toma de conciencia del sujeto sobre el modo en la que él mismo se relaciona con el mundo y las demás personas. Exigiría en el sujeto analizar la forma en la que actúa e implica un conocimiento general del mundo. Finalmente, tendría como objetivo llegar a tener una actitud distinta ante el mundo.

Se considera que cada individuo tiene una relación con la realidad mediada por elementos que hacen que se tengan ciertas actitudes hacia ésta. Habría por lo tanto cuatro elementos que mediasen nuestra realidad:

  • Matriz biológica o sexual.- Los hombres y las mujeres ven la realidad de manera diferente, mientras la propia realidad trata a hombres y mujeres de forma distinta.
  • Matriz experiencial.- Es fundamental para ver el mundo de una u otra forma. Se va a formar una visión del mundo dependiendo de las experiencias que se han vivido.
  • Matriz cultural.- El conjunto de símbolos y representaciones de las cuales nos apropiamos parea poder estar en el mundo; por medio de esto interpretamos la realidad. El símbolo interviene en la interpretación del mundo.
  • Matriz neurótica.- Tiene que ver con la idea de que construimos el mundo a partir del “automodelo”, hay que analizar el cómo llegamos a ver la realidad de una forma en particular.

Nadie tiene la garantía de ver el mundo con objetividad, por esta razón hay que conocer los mecanismos que nos llevan a ver el mundo de cierta forma.

Cada individuo concibe el mundo de una manera distinta, para apreciar estas diferencias en la manera de concebir la realidad, hay que conocer los mecanismos con los cuales cada persona se relaciona con el mundo. El automodelo es el punto de partida de este tipo de observación pero no lo es todo.

También hay que considerar a la etnografía como un proceso general de conocimiento complejo, errático…, algunos antropólogos la conciben como una “traducción”. La etnografía y su práctica son muy flexibles, por ello podría decirse que hay distintos estilos de hacerla, de hecho es muy personal, y dependería de cada individuo. Se pueden mencionar tres variantes, la británica, como ejemplo de esta se encuentra la hecha por Malinowski, la norteamericana, con Boas (México siguió este modelo), y la francesa.

El autor Harold Conklin busca comportamientos culturales significativos en las sociedades. Para él, la ciencia implica una interpretación tanto teórica como social y cultural. En este punto, se haría etnografía para buscar datos ya que la ciencia conlleva una interpretación e información, que nos permitiría llevar una idea a su “comprobación”.

Con respecto a la observación, cabe mencionar que ésta debe ir más allá del sentido común, incluye un bagaje teórico amplio de trasfondo; el observar es distinto al acto de mirar, ya que se observaría a través de conceptos ya hechos (de la disciplina en la cual se encuentre el investigador). Las descripciones serían más completas en la medida que abarquen más conceptos.

La etnografía exigiría de nosotros un lugar ambiguo, cerca pero lejos, como no involucrarse emocionalmente con lo observado, pero no establecerse tan lejos que se observen sólo como relaciones frías y sin significado. La realidad debe ubicarse en un término medio.

La “magia de la etnografía” podría traducirse como la transición de la experiencia del científico (subjetividad) a datos (de carácter universal). Mientras más habilidades de significaciones tenga el etnógrafo, más rica será la etnografía. Ésta no es sólo una descripción de la realidad, incluye también el conocimiento de mecanismos que permiten observar de determinada manera, es la comprensión de la manera en la cual observamos y de la realidad.

La etnografía se puede ver de igual forma como la actividad que observa el comportamiento habitual de sociedades concretas.

La observación participante es el método específico de la antropología. Se puede agregar que para Conklin, no sólo los comportamientos culturalmente significativos importan, también hay que percibir lo culturalmente no significativo, así como definir lo que son comportamientos culturalmente significativos para el observador y los observados.

Distintos tipos de etnografías.

A pesar de haber distintos tipos de etnografías dependiendo de las diferencias nacionales y teóricas, hay muchas similitudes entre unas y otras. “Todas las formas creativas” expresan de una u otra forma y describen los comportamientos culturales significativos de una realidad. Por lo tanto, toda etnografía debe ir acompañada de una teoría antropológica de la realidad. Este filtro epistemológico es el que nos distinguiría del sentido común.

Dado que no hay descripción sin teoría, no habría etnografía sin teoría.

Es muy importante considerar en la etnografía, el estudio íntimo y de amplio periodo en la comunidad elegida para su estudio, por medio de la observación participante. El observador debe tomar en cuenta que también es observado. Esta relación dialéctica es la que determina la calidad de la información que se registra.

En la etnografía el conocimiento es más cualitativo que cuantitativo, pero sí liga ambas para el conocimiento de la realidad, son complementarios. No se puede definir desde qué punto debe observarse la realidad, no hay que suprimir la subjetividad para tratar de llegar a una objetividad.

Con respecto a los tipos de etnografía, esta se concebiría de manera distinta dependiendo de las disciplinas en las que se ve inmersa, por ejemplo, un arqueólogo haría etnografía de manera distinta que un antropólogo social. Los marcos teóricos determinan la forma en que se llevan a cabo las investigaciones; por ende, dependiendo de la disciplina (o paradigma) que se emplee se van a utilizar conceptos diferentes. De igual forma influye la forma en que se conciben las disciplinas (ej. a la manera de la antropología británica, norteamericana o francesa).

La realidad no está dada, tiene que ser constituida mediante conceptos para poder ser investigada. La realidad no es la misma para todos, por lo que usamos conceptos y nociones distintas.

Etnografía como un método de investigación.

La etnografía no debe ser vista solamente como una actividad no planificada, sino que hay que organizarla.

Después de 1950, la etnografía empleada era la practicada principalmente en norteamérica o influida por el culturalismo de Estados Unidos. Este tipo de investigación se llevo a cabo también en otros lugares. Algunas temáticas de este tipo fueron retomadas. Se dio importancia a la clasificación, se empezó a concebir el mundo de una forma serial y en términos sistémicos, y los antropólogos se ven obligados a concebir el mundo de una manera clasificatoria, para ellos, existe un orden dentro de la realidad. Todo esto se ve influenciado por el estructuralismo, y se aplican los modelos lingüísticos en los cuales basa a la etnografía.

También se tratan de obtener los datos tanto cualitativos como cuantitativos de la realidad.

En campo se dan variaciones culturales/personales, cómo las situaciones personales influyen en la percepción de la realidad. Se debe realizar etnografía a partir de una serie de reglas que manejamos a partir de nuestros campos cognitivos; pero hay que reconocer que en nuestro trabajo está inmersa nuestra perspectiva.

Existen algunos verbos asociados a técnicas que se utilizan en el trabajo etnográfico, algunas de estas son el reunir, almacenar, reparar, reorganizar expresar y utilizar, datos in situ.

La etnografía se hace en un lugar determinado, y el trabajo de investigación se realiza in situ (en campo). Hay que tomar en cuenta algunos elementos para esta actividad como son el espacio donde se realiza la investigación, el procedimiento que decidimos poner a prueba (hay que aclarar cómo entendemos la realidad), así como el resultado de todo ese procedimiento.

No hay que caer en el automatismo, donde sólo observo los conceptos que previamente he construido, también hay que tomar en cuenta los casos no previstos. No debemos limitar la actividad etnográfica sino buscar alternativas.

El etnógrafo debe guardar neutralidad cuando encuentra dos opiniones contrarias con respecto a la realidad, o decir por qué se emiten juicios de valor acerca de esto.

Otras cuestiones que hay que tomar en cuenta son las técnicas e instrumentos, ya que estos también dependen de la habilidad de los investigadores, algunos de estos pueden ser la grabadora, la fotogrametría, los mapas aéreos, los ordenadores. El uso del diario de campo es sumamente importante, asimismo el dibujo es parte importante de la investigación.

  • Hay que tomar en cuenta que los datos pueden ir variando a lo largo de la investigación y un primer dato puede o no ser erróneo.
  • Un etnógrafo debe poseer ciertas características como son flexibilidad, curiosidad, paciencia, experimentación, etc.
  • El etnógrafo debe tener la flexibilidad ante lo conocido y lo desconocido. Debe “cotidianizar” lo exótico, y “exotizar” lo cotidiano.
  • Hay que tener la capacidad de involucrar en otras situaciones a los informantes para que brinden datos distintos de los cotidianos. Asimismo el etnógrafo debe llegar a tener rapport con los informantes, esto es “estar en la misma sintonía”, cómo es la relación con los informantes.

La experiencia etnográfica incluye estar situado en el lugar y a la vez ser uno el que se observa, la gente local también lo observa a uno. El etnógrafo de igual forma se ve en medio de los nativos, ese nuevo modo de ser debe ser observado por él mismo. Es observado doblemente, por los nativos y por él mismo.

El conocimiento de la realidad depende del conocimiento de uno mismo. El tipo de gente (nativos) con los que uno se relaciona ya es un dato en sí mismo, ¿qué razones llevan al investigador a relacionarse con un tipo de informante?

Cuando llega el investigador se comienza a construir el dato, ya que se crea esa relación investigador-informante. En el rapport se descubren muchas cosas para las que hay que estar preparados anímicamente.

  • En la etnografía aunque se va a lo desconocido, hay que mentalizarse para hacerlo conocido.
  • Un etnógrafo es un traductor de un “mundo significativo”, traduce de una realidad a otra.
  • Una etnografía es meramente aproximativa, no expresa una realidad absoluta, ya que no hay sólo una, sino que se construye dependiendo de la perspectiva de cada uno.

Etnografía y arqueología. La etnoarqueología.

Una línea importante en el desarrollo de la arqueología fue la comprensión de que el estudio realizado por los etnógrafos en las comunidades vivientes de distintas partes del mundo, podía ser un punto de partida útil para los arqueólogos, en su esfuerzo por comprender el modo de vida se sus propios antepasados que, tenían útiles y técnicas relativamente sencillos. Estudiosos como Daniel Wilson y John Lubbock hicieron un uso sistemático de este enfoque etnográfico2.

Un método fundamental de análisis para los arqueólogos sociales es la etnoarqueología, que implica el estudio tanto del uso y significado actual de los artefactos, edificios y estructuras de las sociedades vivas en cuestión, como del modo en que estos objetos materiales entraron a formar parte del registro arqueológico –qué les sucedió cuando fueron desechados-. Por lo tanto, es una aproximación indirecta a la comprensión de cualquier sociedad del pasado.

La idea de observar las sociedades vivas como una ayuda a la interpretación del pasado no es nueva. En el siglo XIX y comienzos del XX, los arqueólogos europeos se inspiraron muchas veces en los trabajos realizados por los etnógrafos en sociedades de África o Australia. Pero los llamados “paralelos etnográficos” que resultaron –en los que muchas veces, los arqueólogos vinculaban de manera muy simple a las sociedades del pasado con las modernas- tendieron a entorpecer este nuevo concepto.

En los Estados Unidos, los arqueólogos se enfrentaron desde el comienzo a la realidad viva de las complejas sociedades de los nativos americanos, que les llevaron a pensar más seriamente en el modo en que se podía utilizar la etnografía en apoyo de la interpretación arqueológica. Sin embargo, la auténtica etnoarqueología sólo es, en realidad, una creación de los últimos 20 o 25 años. La diferencia fundamental es que ahora son los propios arqueólogos, los que llevan a cabo la investigación de las sociedades vivas.

Bibliografía:
CONKLIN, Harold C., 1988 (1975). “Etnografía”, en José R. Llobera (comp), La antropología como ciencia, p. 153-163. Anagrama. Barcelona, España.
RENFREW, Colin, BAHN, Paul, 2001 (1998). “Arqueología: teorías, métodos y práctica”. Serie Textos. Ediciones Akal S.A. Madrid, España.

Soy mexicana y estudié la carrera de Arqueología ya que desde pequeña me gusta la Historia, sobre todo lo relacionado a Egipto, Grecia, Roma y Asia oriental. Me encantan los deportes, sobre todo el fútbol y las artes marciales. Soy muy curiosa y me gusta estar investigando, leyendo y demás. También me gusta la criminalística y criminología, por lo que desde hace algunos años he estado estudiando algo de eso. Me gusta escribir de diversos temas y espero que mis publicaciones sean de su interés

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