Recientes hallazgos en la ciudad de Basilea en Suiza, han dado con un descubrimiento impresionante que demuestra el grado de sofisticación de los romanos, ya que se ha encontrado en esta ciudad los restos de un camello utilizado por los romanos, el cual atravesó vastas dimensiones desde el continente africano hasta la ciudad de Basilea.
Todo empezó cuando se descubrió una mandíbula en una calzada romana en el centro de Basilea, pensándose que era un vestigio animal más de la época romana, sin embargo, cuando se realizaron diversos análisis se determinó que se trataba de un camello híbrido utilizado por los romanos para carga y transporte.
Se trataba de un ejemplar que salía del fruto de la unión entre un dromedario y un camello bactriano que poseia dos jorobas. El camello hallado en Suiza tenía la fuerza de carga de los camellos bactrianos pero con la agilidad y rapidez del dromedario.
La combinación de ambas capacidades le hacían un animal muy preciado en aquellos días, y muy utilizado en esta parte de Europa gracias a su adaptabilidad al clima.
Los estudios también indicaron que el animal tuvo un viaje muy largo desde el norte de África o la península arábiga, hasta su destino final en las adyacencias del Rin.












