Alrededor de Dinamarca y con algunos paralelismos en Suecia y Países Bajos, se extiende una hilera de agujeros hechos hace 2.500 años, y que actualmente los arqueológos estudian para revelar por qué se hicieron.
Hace 2.500 años los habitantes de esta zona hicieron agujeros de unos 40 centímetros aproximadamente, los cuales podrían extenderse no solo varios metros sino kilómetros, haciendo difícil comprender su utilidad.
Por ello, la profesora Henriette Lyngstrom de la Universidad de Copenhague, ha reunido a 30 estudiantes para acudir al sitio estudiar el lugar y realizar ellos mismos varios agujeros con herramientas de la época.
Una de las primeras pruebas que se hicieron fue la de colocar una vasija de cerámica con comida para ver si afectaba su temperatura, observando que el pollo colocado en la vasija a una temperatura de 10 grados, tuvo un pequeño incremento de 2 grados cuando hay una temperatura aproximadamente de 20 grados en el ambiente.
De igual manera, los investigadores observaron la dificultad de utilizar herramientas de madera, ya que debían recibir mantenimiento constante lo que haría más lento el trabajo.
Aunque estas actividades no revelan la función para la que se hicieron los agujeros, ayuda a comprender varias fases del proceso aunque los investigadores se decantan por la opción defensiva, ya que se han percatado que al simular conflictos los individuos detrás del cinturón de agujeros tienen mayor posibilidades de defensa.









