Las tierras áridas ubicadas entre el río Nilo y el Mar Rojo albergan un secreto anterior a las grandes pirámides, se trata de 280 tumbas en forma circular de un grupo de pastores que vivieron entre el tercer y cuarto milenio.
A diferencia de las grandes tumbas con cámaras y corredores, las tumbas circulares halladas parecen pertenecer a una cultura de pastores nómadas, que vivieron durante el cambio climático que secó el desierto.
De estas tumbas ya eran conocidas 20 estructuras de estudios anteriores, las 260 restantes se encontraron gracias a imágenes satelitales.
Los arqueológos al analizar las tumbas descubrieron que no solo había restos humanos, sino que también se encontraron varios restos de animales en ellos.
Los animales encontrados eran vacas y ovejas principalmente, lo que ha llevado a los investigadores ha concluir, que este grupo pastoril era enterrado con sus pertenencias y animales.
A pesar de lo interesante del hallazgo, es importante señalar que las tumbas se encuentran en peligro debido a la minería ilegal, ya que la maquinaria utilizada durante las labores de extracción ponen en peligro los objetos arqueológicos.









