Antropólogos, arqueológos e historiadores egipcios señalan que el descubrimiento de una fortaleza militar de hace 3.500 años en el Sinai, es uno de los principales hallazgos de la década que demuestra que en el Egipto de los faraones la grandeza de sus monumentos religiosos, también se aprecia en las construcciones militares.
La fortaleza es vestigio de una época en que el poder faraónico estaba en ascenso, y la muralla era parte de un sistema defensivo que daba seguridad a las rutas que unian Egipto con Palestina.
Los investigadores descubrieron que la muralla se extiende por ocho mil metros cuadrados, con un castillo que se utilizaba para resguardar las rutas comerciales y realizar operaciones militares, además de muros con 100 metros de altura, torres de vigilancia y un área residencial para los soldados.
En el sitio los especialistas hallaron cerámica, un horno de pan, masa petrificada y un jarrón con el nombre de Tutmosis I, miembro de la XVIII dinastía y el elemento que permitió la datación del lugar.












