Entre los días 29 y 30 de octubre de 2025, el tercer cometa interestelar que visita la Via Láctea hace su paso más cercano por el sol, lo que ha permitido a los científicos del mundo estudiar un objeto proveniente de otro sistema solar, aquilatando nuestros conocimientos del espacio exterior.
Desde que el 3I/Atlas fue descubierto el 1 de julio de 2025, ha generado numerosas interrogantes por sus diversas anomalias, entre las que destacan su velocidad, el brillo que emana, sus componentes y la nube que le rodea.
La gran velocidad que posee el cometa junto a su órbita hiperbolica son claras características de los cometas interestelares.
En el caso de 3I/Atlas se cree que el tamaño de su núcleo con un diámetro que va, desde los 350 metros a los 5 kilómetros, provoca su gran dinamismo y podría explicar algunas de las anomalías que tiene, como el brillo al hacer reacción química entre sus componentes, el movimiento y el calor solar.
Acerca de sus componentes los científicos descubrieron que el cometa posee un contenido mayor de dióxido de carbono a los cometas de nuestro sistema solar, a la par que encontraron una concentración de niquel inusual.
De igual manera, se detectó gas hidroxilo en el cometa lo que pudo provocar que al tener los primeros contactos con el sol, 3I/Atlas comenzara a emitir una luz ultravioleta inusual en cometas de la Vía Láctea.
Gracias a estos indicativos los científicos podrían rastrear el lugar de origen de 3I/Atlas, que aunque tuvo su paso más cercano por el sol a finales de octubre, próximamente en el mes de diciembre tendrá su paso más cercano por la tierra, convirtiéndose en una nueva oportunidad para verlo de cerca.












