El cometa Halley debe su nombre a Edmond Halley quien descifró el recorrido del planeta gracias a sus cálculos, aunque se ha descubierto recientemente, que un monje del siglo XI ya había calculado su movimiento.
El monje era conocido como Eilmer de Malmesbury que en los años 989 y 1066, logró identificar con éxito el movimiento del cometa y quedó constancia de su hallazgo en una publicación medieval que trataba del comercio.
En el siglo XII, Guillermo de Malmesbury, un historiador de la época dejó escrito el sorprendente hallazgo del monje, aunque aquel importante descubrimiento quedó sepultado en el olvido.












