Un equipo de investigación ha analizado varios huesos de ballena resguardados en museos suecos, y ha concluido que existió una importante red comercial para esos huesos, que además tenían un posible uso artesanal como veremos a continuación.
La investigación inició cuando se realizaban trabajos de inventario en el Museo de Lund, allí habían huesos de ballena excavados en las décadas de los 70 y 80 del siglo XX, pero que obtuvieron una nueva forma de estudiarlos.
El buen estado de conservación junto a los análisis bioquímicos permitieron a los arqueológos tejer sus conclusiones.
Por ejemplo, gracias a los marcadores de péptidos utilizados se dieron cuenta de los tipos de ballena encontrados: ballena jorobada, restos de rorcuales comunes, ballenas francas del Atlántico Norte.
A pesar de que estos animales hallan sido desenterrados en territorio sueco, la verdad es que podría provenir del comercio y no de la pesca local.
La pregunta sobre que uso tenían los huesos de ballena, podría contestarse con varios vestigios observados, por ejemplo, las ballenas tenían varias modificaciones como fisuras, cortes, separaciones del cuerpo para utilizar diferentes partes, además de que se encontró una ballena separada de su cuerpo vertebral, lo que apunta a trabajos de artesanía.









