Existen numeosos vestigios de las atrocidades perpetuadas por los nazis contra los judíos en la Segunda Guerra Mundial, tal como la fotografía conocida como: El Último Judío de Vinnitsa, donde un oficial de las SS apunta con un arma a un judio en sus últimos segundos de vida.
Sin embargo, esta foto pasará a la historia como un ejemplo de cómo puede ser útil la inteligencia artificial en la investigación histórica, ya que el investigador Jürgen Matthaus con la ayuda de inteligencia artificial, logró determinar que el nombre del asesino es Jakobus Onnen.
El investigador logró obtener esta información luego de que diera a conocer los resultados de sus primeros resultados, es decir, Matthaus había publicado el nombre de la unidad responsable, la fecha exacta y el lugar que no es Vinnitsa sino en el municipio de Berdychiv.
Gracias a ello, el investigador recibió la información de varias personas entre las que se cuenta alguien que señaló que el asesino se parecía mucho «a un tío de su esposa», lo que provocó que se realizaran diferentes estudios.
Las fotografías mostradas por el supuesto familiar fueron cotejadas y utilizadas por especialistas en inteligencia artificial, lo que determinó en un 99% que la persona sosteniendo el arma es efectivamente, Jakobus Onnen.
Este criminal de guerra paso de ser un maestro en la Escuela Colonial Alemana de Witzenhausen, a un miembro de la división Einsatzgruppe C, responsable de la muerte de un alto número de judíos.











