Nikola Tesla, una mente avanzada a su tiempo

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A lo largo del tiempo surgen personajes que hacen tambalear la realidad que les ha tocado vivir. Hombres y mujeres visionarios, a menudo avanzados a su tiempo, que consiguen plasmar en su mente realidades que ocurrirán en un futuro próximo. En esta descripción encajarían muchos nombres propios que seguro que todo el mundo ha imaginado al leer estas líneas, pero hoy destacaremos uno en concreto: Nikola Tesla.

La innovación tecnológica de Tesla nos recuerda a otras personalidades avanzadas a su tiempo, como es el caso de Leonardo y sus invenciones mecánicas, Galileo Galilei y sus teorías sobre el movimiento en el contexto renacentista, o Isaac Newton y sus estudios sobre la gravedad.

Su campo de estudio se centró en el análisis de la electricidad, concretamente el electromagnetismo, focalizándose sobre todo en lo que hoy se conoce como corriente alterna.

Para localizar el origen de Tesla nos debemos situar en la ciudad de Smiljan, localidad croata que en 1856 formaba parte del imperio austríaco. Nikola nació en esa urbe el 10 de julio del año anteriormente mencionado.

Su personalidad esquiva y misteriosa, junto con algunos elementos de su biografía -como su enfrentamiento manifiesto con Edison-, le han llevado a convertirse en un personaje altamente popular. Su figura es a menudo mitificada en publicaciones y novelas relativas a la ciencia ficción o al movimiento steampunk.

Podemos afirmar con rotundidad que su fama es más notable ahora que en el contexto que le tocó vivir, ya que el prisma del tiempo ayuda a contextualizar sus aportaciones con perspectiva.

Tesla tuvo amistades interesantes, como la del escritor Mark Twain, quien afirmó que su motor de corriente alterna era la invención más notable desde la aparición del teléfono.

Si analizamos su trayectoria vital, podemos marcar una serie de fechas que influyen de manera directa sobre su biografía. La primera es el 1870, cuando Tesla decidió abandonar su ciudad natal para vivir en Budapest. En Praga finalizó sus estudios entre los años 1880 y 1881, sin el apoyo de su padre, quien menospreciaba constantemente sus avances.

En 1882 se estableció en París para trabajar en una de las compañías que poseía quien posteriormente sería su «archienemigo«: Thomas Alva Edison.

En 1884 encontramos un hito trascendental: Nikola decide abandonar Europa para establecerse en Estados Unidos. Gracias a una carta de recomendación, Tesla fue contratado en la fábrica Edison Machine Works, donde recibió felicitaciones personales del inventor homónimo, ya que mejoró muchos de los motores de corriente continua que había inventado Edison.

Su fama fue creciendo exponencialmente, lo cual dio lugar a la que se conoce popularmente como «La guerra de las corrientes», que implicó a Tesla con Edison. Nikola era partidario de la corriente alterna, mientras que Edison optaba por la corriente continua. Este conflicto llevó a que ambos personajes se enemistasen.

nikola tesla pensando
Nikola Tesla

Edison, por ejemplo, recorrió los Estados Unidos electrocutando animales para demostrar que la corriente alterna era mortal. El sentido común se acabó imponiendo y el planteamiento de Tesla triunfó, pero los contactos y las amistades de las cuales gozaba Edison provocaron que la prensa escondiera el triunfo.

Nikola era una persona revolucionaria, visionaria, él quería cambiar el mundo sin preocuparse de los beneficios económicos. Este hecho provocó que perdiera la potestad de muchas patentes, y algunas de sus asociaciones comerciales, como la iniciada con George Westinghouse en 1888, fueron fatales.

Sin embargo, en este periodo inventó objetos altamente trascendentales, como la bobina Tesla, o protagonizó hechos loables, como la iluminación de la Exposición Internacional de Chicago en 1893 gracias a la corriente alterna.

En 1895 estableció una de las primeras centrales hidroeléctricas de los Estados Unidos, concretamente en las cataratas del Niágara, y a lo largo de su vida interactuó con algunos elementos que resultarían trascendentales en un futuro próximo como los rayos X, el control a distancia o la Torre Wardenclyffe, incluso imaginó un arma de destrucción total conocida como «el rayo de la muerte«.

Estos hechos surrealistas caricaturizaron su figura y lo convirtieron en el arquetipo del científico loco, condenándolo al olvido. Uno de sus últimos fracasos fue el intento de enviar energía eléctrica de manera inalámbrica a todo el mundo, hecho probado pero ignorado por la sociedad de su contexto.

Tesla acabó arruinado y murió solo en 1943, su legado, sin embargo, se ha mantenido vivo gracias a sus seguidores incondicionales, quienes aún hoy en día reivindican una figura capital para la historia de la ciencia. Para conocer más sobre su figura, en Bukrid tenéis un libro altamente recomendable sobre su vida.

Imagen portada: Foto by Dickenson V. Alley/Wikipedia //CC BY-SA 4.0
Imagen texto: Foto by Unknown (Author), Dominio público

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