La abadía de Cookham en Berkshire a orillas del rio Támesis, pudo albergar el primer hospital del territorio al menos dos siglos antes de las invasiones normandas, que es cuando comienzan a verse los primeros hospitales en Gran Bretaña.
Las excavaciones dirigidas por especialistas de la Universidad de Reading, han dado con un cementerio donde encontraron numerosos restos humanos con enfermedades especiales, como cáncer, tuberculosis, lesiones por accidente o infecciones graves, lo que ha llevado a la hipótesis de un hospital.
Gracias a las excavaciones se lograron estudiar ochenta entrenamientos, de los que identificaron 23 cuerpos humanos.
Es inusual encontrar tantas personas con padecimientos especiales en el mismo lugar. De los 23 individuos 9 tenían traumatismos graves, uno tenía una pierna amputada, dos tenían afecciones asociadas a tumores, algunos tenían problemas de desarrollo, e incluso, había uno que parecía haber sido sometido a un procedimiento de cirugía en el cráneo.
Un hallazgo que es revelador es que se encontraron en varios individuos úlceras por presión, lo que indica que estuvieron acostados durante mucho tiempo, de ser así debieron recibir atención y cuidado.
Ahora las investigaciones se centrarán en el análisis de ADN, ya que se quiere descubrir si las personas enterradas allí eran oriundas de la localidad, o si por el contrario y como muchos investigadores parecen apuntar, a que varios de estas personas pudieron viajar de otras partes del Támesis a atenderse allí.
Aunque los primeros hospitales se crearon doscientos años después, ya se había especulado por ciertos indicios que los monasterios anglosajones pudieron tener áreas de enfermería y ciertos cuidados médicos, por lo que este yacimiento es un lugar especial para obtener mayores datos.
Nota editorial: las infografías e ilustraciones de este artículo han sido desarrolladas con asistencia de herramientas de Inteligencia Artificial para la recreación artística de personajes y entornos históricos.









