Una isla con 3 mil metros de extensión pudo crearse a partir de la manipulación humana del ambiente, provocando que una pequeña isla frente a Culasawani se haya creado a partir del desecho de conchas marinas.
Los análisis de radio carbono indican que la isla se formó aproximadamente en el 760 d.C., encontrándose restos de concha y cerámica que abarcan hasta el 1040 d.C.
La primera sospecha de la formación de la isla provino de los cangrejos, ya que se observó que al sumergirse sacaban restos de cerámica y conchas, lo que indica que estos materiales se encuentran a profundidad.
Por ello los científicos perforaron en varias zonas de la isla determinando que había una profundidad de 60 centímetros, de los cuales de 20 a 40 centímetros eran conchas y cerámica.
Gracias a ello se concluyó que el lugar debió ser un basurero de conchas, debido a que las conchas son de especies comestibles por el ser humano.
Otro elemento que sale a relucir es que no hay vestigios de ocupación en el lugar, nada de huesos animales, herramientas y otros objetos que señalen ocupación, por lo que se piensa era un lugar donde se encontraban los mariscos se les despojaba la piel y se desechaban las conchas.









