Cuando pensamos en la mitología romana, frecuentemente asumimos que es una copia de la griega. Hércules es Heracles, Júpiter es Zeus, Marte es Ares. Pero Roma no fue simplemente un espejo de Grecia, en realidad, fue un compilador extraordinario de identidades culturales, un imperio que tomaba lo extranjero y lo reinterpretaba para servir a sus propias necesidades políticas y en ningún lugar es esto más evidente que en los héroes que Roma creó específicamente para sí misma: personajes que no vienen de la mitología griega universal, sino que emergen de la tierra del Lacio, del espacio que sería Roma.
Evandro, Caco y Fauno no son héroes adoptados de Grecia, son creaciones romanas, inventadas o adaptadas específicamente para responder a preguntas que la mitología griega no resolvía. ¿De dónde vino realmente Roma? ¿Quiénes habitaban el Lacio antes de su fundación? ¿Cómo llegó la civilización griega a Italia? ¿Qué fuerzas salvajes tuvo que dominar Roma para prosperar? Cada uno de estos héroes locales responde a una pregunta política crucial y juntos tejen la narrativa de legitimación que Roma construyó alrededor de su propio surgimiento. Son, en esencia, los guardianes mitológicos de la identidad romana.
¿Por qué Roma necesitaba héroes locales?
Para entender por qué Roma creó estos personajes, primero debemos entender la situación política del Lacio antes de que Roma se convirtiera en imperio. La región no era un territorio virgen, estaba poblada por pueblos indígenas: los aborígenes, los latinos, los sabinos. Cuando Roma comienza su ascenso, estos pueblos ya tenían sus propias historias, sus propios dioses y sus propias narrativas de origen.
Los griegos resolvieron este problema de forma elegante: crearon héroes universales como Heracles que podían operar en cualquier territorio porque no estaban atados a geografía alguna. Heracles era flexible, podía combatir monstruos en Nemea o Tracia o cualquier otro lugar. Su importancia era su hazaña, no su lugar.

dos interpretaciones del mismo héroe según valores culturales distintos. Crédito: Depositphotos.
Roma necesitaba algo diferente. Necesitaba conectar el surgimiento de su ciudad con una narrativa que explicara por qué tenía derecho a gobernar el Lacio. Necesitaba justificar la presencia griega en Italia sin que pareciera una invasión extranjera y demostrar que había civilizado un territorio salvaje, que había dominado fuerzas caóticas, que había traído orden donde antes solo había barbarie. Los héroes locales romanos hacían exactamente eso: daban a Roma una legitimidad que no derivaba de ser parte de un imperio anterior, sino de ser la culminación natural de fuerzas que habían estado en el territorio desde tiempos inmemoriales.
La red de conexiones: cómo estos héroes se conectan entre sí
Evandro, Caco y Fauno no son personajes aislados, están conectados por una narrativa que forma un arco. El primer acto es el arribo: Evandro, un líder arcadio de Grecia, llega al Lacio procedente de Grecia. Es hijo de Hermes, lo que le da credibilidad divina, pero el Lacio ya tiene un rey: Fauno, dios de la naturaleza y los campos, quien representa la autoridad indígena, la conexión con la tierra misma. Estos dos no están en conflicto, de hecho, Evandro es recibido por Fauno. La coexistencia entre lo griego y lo local es posible.
Entonces aparece Caco. En la mayoría de los relatos, Caco no es simplemente un ladrón, es una representación de lo salvaje, lo caótico, lo que amenaza el orden. Vive en una cueva del monte Aventino, ataca humanos y roba ganado, representando todo lo que debe ser eliminado para que la civilización prospere. Es Hércules, el héroe grecorromano, quien lo vence. Evandro presencia esta victoria y construye el Altar Magno en su honor, legitimando tanto al héroe como a sí mismo como protector de la región.
Posteriormente, Eneas llega al Lacio procedente de Troya y es recibido por Evandro nuevamente. En este momento, la narrativa se completa: el Lacio ha sido purificado de amenazas (Caco está muerto), ha sido legitimado por la presencia griega (Evandro), mantiene sus raíces locales (Fauno) y ahora recibe al fundador mítico de Roma (Eneas). Todos estos elementos se entrelazan para crear la justificación histórica de Roma.
Evandro: el fundador arcadio
Evandro es, en muchos sentidos, el puente entre Grecia y Roma. Fue un rey arcadio, hijo de Hermes según algunas fuentes, que abandonó Grecia y se dirigió al Lacio, pero su llegada no fue una invasión, fue una colonización, una fundación de ciudad. Estableció Palanteo, que se ubicaría en la futura colina del Palatino, donde después se construiría Roma.

Lo importante de Evandro no es solo que llegó, sino lo que trajo consigo. Según la tradición romana, fue Evandro quien introdujo la escritura al Lacio, con la ayuda de su madre Carmenta, una diosa profética. Fue él quien enseñó técnicas agrícolas, la ganadería, la música. En esencia, fue un civilizador. Pero su rol más crucial para la narrativa romana fue ser testigo y facilitador de la victoria de Hércules sobre Caco. Fue Evandro quien erigió el Altar Magno en el Foro Boario, el primer templo dedicado a Hércules en Roma, un acto conectaba la hazaña griega con el territorio latino. Hércules se convertía, a través de Evandro, en protector de la región.
Para entender completamente cómo Evandro transformó el Lacio, su encuentro con Eneas en la Eneida de Virgilio y su rol fundamental en la legitimación de Roma, consulta el artículo dedicado: Evandro – El fundador arcadio del Palatino.
Caco: de dios a demonio
La historia de Caco es más compleja de lo que parece a primera vista. En las fuentes más antiguas, Caco probablemente fue un dios del fuego local, una deidad indígena del Lacio, pero conforme la narrativa romana se desarrolló, fue degradado. Se convirtió en un gigante, mitad hombre y mitad sátiro, que vomitaba llamas y humo. Vivía en una cueva en el monte Aventino, devoraba hombres y robaba ganado.

Esta transformación de dios a demonio es significativa. Representa cómo Roma reinterpretaba las creencias locales previas, no para incorporarlas sino para dominarlas narrativamente. Lo que antes era una divinidad respetable se convierte en un obstáculo que debe ser eliminado y Hércules, el héroe greco-romano, es quien lo mata. El simbolismo es claro: la civilización griega es superior a la autoridad local y Roma, al adoptar a Hércules, se coloca al lado de la civilización contra la barbarie.
La batalla entre Hércules y Caco es épica. Caco bloquea la entrada de su cueva con rocas enormas, Hércules arranca la cima de la montaña, Caco escupe fuego y humo pero Hércules es más fuerte. Lo estranguló o lo mata a golpes, según las versiones y después de la victoria, el territorio es purificado. Evandro construye un altar y Roma puede florecer.
La historia completa de Caco, su posible origen divino, la batalla épica contra Hércules y lo que su derrota representaba para la identidad romana se desarrolla en profundidad en: Caco – Del dios del fuego al demonio del Aventino.
Fauno: dios de la naturaleza local
Fauno representa algo que Evandro y Caco no pueden representar completamente: la autoridad indígena legítima. No es un invasor griego ni una amenaza que deba eliminarse, es el rey original de los aborígenes del Lacio, un dios de la naturaleza que protege los bosques, los campos, los rebaños. Es el equivalente romano a Pan en la mitología griega, pero con una importancia específicamente local.

Lo crucial es que Fauno no está en conflicto con Evandro, cuando Evandro llega, es Fauno quien lo recibe. La narrativa romana imagina una coexistencia pacífica entre la autoridad local (Fauno) y la influencia griega (Evandro). Esto es políticamente inteligente porque permite a Roma afirmar que no destruyó la autoridad local, sino que se fusionó con ella, que no invadió el Lacio, sino que se integró en él.
Fauno fue venerado en Roma con cultos específicos, especialmente las Faunalia, festivales anuales celebrados el 5 de diciembre. Tenía poderes proféticos, se decía que revelaba el futuro a través de sueños y voces misteriosas. Era, en esencia, la conexión romana con la tierra misma, con la naturaleza, con lo que fue antes de Roma.
El legado completo de Fauno en la religión romana, los cultos específicos dedicados a él, su influencia en la identidad cultural romana y su comparación con Pan griego se analizan en detalle en: Fauno – Dios romano de los bosques y los campos.
Pico: el profeta y primer rey de los aborígenes
Pico es una figura menos conocida que Evandro, Caco o Fauno, pero igualmente importante para la narrativa de los orígenes romanos. Fue considerado el primer rey de los aborígenes del Lacio, antecesor directo de Fauno. Era un profeta y adivino, asociado con el pájaro carpintero, que se creía era su símbolo sagrado.

El significado de Pico radica en que representa la continuidad de la autoridad local. No aparece de la nada cuando llega Evandro, ya estaba allí, gobernando, siendo venerado. Pico es el punto de conexión entre lo más antiguo del Lacio (las poblaciones originales) y lo que vino después (la helenización a través de Evandro y la eventual fundación de Roma). Su culto perduró en Roma, aunque nunca fue tan prominente como el de Fauno, que era su hijo.
La figura de Pico, su rol como profeta y primer rey, su transformación según algunas versiones en un pájaro carpintero y su importancia en los ciclos dinásticos del Lacio se desarrolla extensamente en: Pico – Profeta y primer rey de los aborígenes.
El significado mayor: Roma creando su identidad
Estos cuatro personajes juntos, resuelven varios problemas políticos fundamentales para Roma. En primer lugar, responden a la pregunta de legitimidad. ¿Por qué Roma tiene derecho a gobernar el Lacio? Porque Evandro, un líder griego respetado, fue recibido por Fauno, la autoridad local, porque juntos purificaron la región de amenazas (Caco) y porque la civilización griega y la autoridad local trabajaron en conjunto para crear el espacio donde Roma podría florecer.
En segundo lugar, estos personajes crean una continuidad histórica. Roma no surge de la nada, es el resultado de una larga línea: Pico gobernando el Lacio original, Fauno como su sucesor, Evandro llegando de Grecia, la batalla contra Caco y finalmente Eneas completando la narrativa. Cada generación construye sobre la anterior y Roma es el pico (literalmente) de esta evolución.
En tercer lugar, estos héroes permiten a Roma afirmar que ha acogido múltiples identidades. No rechaza lo griego (Evandro), no destruye lo local (Fauno sobrevive) y no niega su propia brutalidad (Caco es vencido). En cambio, sintetiza todo. Roma es el resultado natural de esta síntesis: es griega sin ser Grecia, es local sin ser solo aborígenes y es conquistadora sin ser extranjera.
Esto es fundamentalmente diferente a cómo Grecia veía sus propios mitos. Grecia creaba héroes universales que podían existir en cualquier lugar y Roma creaba héroes locales que enraizaban su poder político específicamente en el territorio del Lacio. No estaban diciendo «somos como los griegos», estaban diciendo «somos los griegos, pero mejorados, porque tenemos raíces en esta tierra que ellos nunca tuvieron».
Roles de cada héroe local
| Personaje | Origen | Rol principal | Significado político | Función narrativa |
|---|---|---|---|---|
| Pico | Indígena del Lacio | Primer rey de los aborígenes | Continuidad y autoridad originaria | Raíz histórica, lo más antiguo |
| Fauno | Hijo de Pico | Dios de naturaleza, rey local | Autoridad legítima local | Puente entre pasado y presente, identidad indígena |
| Evandro | Griego/Arcadio | Fundador, civilizador | Legitimidad griega en Italia | Introduce civilización, conecta con Hércules |
| Caco | Local (dios degradado a demonio) | Antagonista, lo salvaje | Lo que debe ser eliminado para progresar | Justificación de conquista y dominio |
| Hércules | Greco-romano (visitante) | Vencedor del caos | Poder greco-romano protector | Purificación de la tierra, víctoria de civilización |
| Eneas | Troyano (visitante posterior) | Fundador mítico de Roma | Cierre narrativo, legitimación final | Completa el ciclo, Roma es el destino |
Explora más sobre héroes y mitología romana
- Diccionario de mitologia grecorromana.
- Mitología griega. Guía de la mitología más famosa.
- Mitología romana. Los mitos romanos que justificaron la creación del imperio
- Historia de Roma – De una aldea en el Lacio al imperio.
- Sincretismo greco-latino – Cómo Roma transformó la mitología griega.
- Biografía de Eneas – La unión histórica entre Grecia y Roma.
- Dioses romanos – Panteón, funciones y cultos.
- Evandro – El fundador arcadio del Palatino.
- Pico – Profeta y primer rey de los aborígenes.
- Fauno – El dios romano de los bosques y campos.
- Caco – Del dios del fuego al demonio del Aventino.
- Hércules y Heracles – Diferencias entre mitologías.
- La leyenda de Rómulo y Remo – La fundación de Roma
- Los 12 Trabajos de Hércules: hazañas del héroe griego más grande – Contexto de las hazañas de Hércules que lo llevaron al encuentro con Evandro en el Lacio.
Fuentes y bibliografía
Fuentes primarias:
- Virgilio. La Eneida (Libro VIII). Traducción Alianza Editorial. Relato clásico más detallado de la batalla entre Hércules y Caco.
- Ovidio. Fastos (Libro I). Traducción Gredos. Versión poética con énfasis en detalles narrativos de la batalla.
- Tito Livio. Historia de Roma desde su fundación (Libro I). Traducción Akal. Integración de Caco en narrativa de fundación temprana.
Bibliografía especializada:
- Grimal, Pierre. Diccionario de mitología griega y romana. Barcelona: Paidós, 1981. Entrada completa sobre Caco con variantes de tradiciones.
- García Gual, Carlos. Mitos, viajes, héroes. Madrid: Taurus, 1997. Análisis de cómo funciona Caco como obstáculo narrativo.
- Turcan, Robert. The Gods of Ancient Rome. Edinburgh University Press, 2000. Análisis de dioses locales y su transformación en demonios.
- North, John A. Roman Religion. Oxford University Press, 2000. Contexto de cultos romanos locales y sincretismo religioso.
- Beard, Mary; North, John; Price, Simon. Religions of Rome (2 volúmenes). Cambridge University Press, 1998. Estudio comprehensivo de religión romana incluyendo divinidades locales del Lacio.
- Forsythe, Gary. A Critical History of Early Rome: From Prehistory to the First Punic War. University of California Press, 2005. Análisis de fuentes literarias y arqueología del Lacio temprano.
Recursos digitales:
- Theoi Roman Mythology. Base de datos con citas de fuentes primarias sobre Caco.
- Perseus Digital Library. Textos originales de Virgilio, Ovidio y otros autores latinos con traducciones inglesas.
Preguntas frecuentes sobre héroes locales romanos
¿Son estos personajes completamente inventados por Roma o basados en figuras reales?
Es una pregunta sin respuesta definitiva. Probablemente había líderes reales y deidades locales con estos nombres en el Lacio. Pero Roma los legendizó, los mitologizó, los reinterpretó completamente. Evandro probablemente fue un líder griego que tuvo algún contacto con el Lacio, pero la narrativa completa de su llegada, su enseñanza de la escritura, su encuentro con Hércules, es creación romana. Igualmente, Fauno y Pico probablemente fueron dioses locales reales del panteón lacio, pero Roma los incorporó en una narrativa que nunca fue original. La verdad es que los romanos no se preocupaban mucho por la historia exacta. Lo que importaba era que la narrativa funcionara políticamente.
¿Por qué Roma necesitaba conectar con Hércules a través de Evandro?
Porque Hércules era el héroe greco-romano más poderoso y reconocido. Si Roma podía demostrar que Hércules había protegido el Lacio, entonces Roma heredaba esa protección. Era una forma de adoptar la fuerza de la mitología griega para la causa romana. Evandro, como líder griego que fue testigo de la victoria de Hércules, actuaba como puente de legitimidad. Si Evandro aprobaba a Hércules, entonces Roma podía aprobar a Hércules. Y si Hércules había purificado el territorio antes de que Roma existiera, entonces Roma era el heredero natural de ese trabajo de purificación.
¿Fauno y Pan son exactamente lo mismo?
No exactamente. Pan es el dios griego de la naturaleza silvestre, los pastores, la fertilidad. Fauno es similar pero más específicamente romano. Mientras que Pan existe en la cosmología griega universal, Fauno está enraizado específicamente en el Lacio, el territorio de Roma. Roma usó la similitud entre ellos para conectar su mitología local con la griega, pero Fauno es más que una simple copia. Es una adaptación con significado específicamente político para la narrativa romana de legitimación territorial.
¿Cómo encaja la derrota de Caco en la ideología romana?
Perfectamente. Los romanos se veían a sí mismos como portadores de civilización. Conquistaban territorios que consideraban salvajes y los «civilizaban». Caco representa exactamente eso: lo salvaje, lo caótico, lo que amenaza el orden. Su derrota a manos de Hércules simboliza cómo la civilización greco-romana domina lo barbárico. Es un argumento justificador de conquista disfrazado de mito. «Tenemos derecho a gobernar porque hemos eliminado el caos y traído orden», diría Roma.
¿Por qué Eneas es importante en esta narrativa si no es técnicamente un héroe «local»?
Porque cierra el ciclo narrativo. Eneas, el héroe troyano, es el último eslabón en la cadena que lleva a la fundación de Roma. Evandro lo recibe, lo aconseja, lo ayuda. Con la llegada de Eneas y su matrimonio con Lavinia (hija o protegida de Fauno según las versiones), la narrativa se completa. El Lacio ha sido limpiado de amenazas, ha sido civilizado, ha sido legitimado por conexiones griegas, y ahora recibe a su fundador mítico final. Roma es el destino inevitable de toda esta acumulación de eventos y personajes.
¿Cómo influyó esta narrativa en la política romana real?
Enormemente. Permitía a Roma afirmar que tenía raíces tan antiguas como cualquier otra civilización griega. Permitía justificar la conquista de territorios como una continuación natural de procesos que habían comenzado siglos antes. Permitía a los emperadores romanos afirmar que gobernaban no por derecho de conquista, sino porque eran los herederos naturales de una tradición que se remontaba a Evandro, Fauno, incluso a Pico. Estas narrativas mitológicas eran argumentos políticos disfrazados de leyenda.












