El gobernante débil que resultó competente
Claudio es probablemente uno de los emperadores romanos más mal comprendidos de la antigüedad y su fama negativa se debe en gran medida a cómo el historiador Suetonio lo retrata en sus Vidas de los Doce Césares. Suetonio presenta a Claudio como un hombre fundamentalmente débil, fácilmente manipunable, controlado por sus esposas ambiciosas, sus consejeros políticos y sus libertos poderosos. Lo caracteriza como alguien que fue proclamado emperador casi por accidente, que era incapaz de ejercer verdadero poder político y que gobernó en la sombra de personas más fuertes que él.
Sin embargo, la pregunta historiográfica central es incómoda pero crucial: ¿fue Claudio realmente tan débil como Suetonio dice, o el historiador distorsiona la realidad política romana compleja de una época en que el poder imperial funcionaba diferente a como Suetonio asume que debería funcionar? Esta pregunta importa profundamente porque si Suetonio está equivocado sobre Claudio, entonces nuestro entendimiento entero de cómo funcionaba el poder en el imperio romano temprano se basa en una premisa falsa.
A diferencia de Nerón, cuya tiranía personal es innegable, o Calígula, cuya arbitrariedad es evidente, Claudio representa un caso más complejo: un gobernante que logró cosas reales (conquistó Britannia, reformó la administración) pero que fue retratado como un títere político. Los historiadores antiguos que vinieron después de Suetonio tendieron a repetir su narrativa sin cuestionarla seriamente. Pero los historiadores modernos han comenzado a revisar este retrato, sugiriendo que Suetonio nos ofrece un retrato profundamente distorsionado de un gobernante que fue mucho más competente y deliberado de lo que generalmente se reconoce.
La narrativa de Suetonio: marginalización y ascenso accidental
Suetonio comienza su relato de Claudio con un énfasis significativo en sus discapacidades físicas. Lo describe como un hombre que cojea, que tartamudea severamente, que tiene temblores involuntarios y que es generalmente considerado deficiente tanto física como mentalmente por la sociedad romana. Para Suetonio, estas discapacidades son fundamentales para entender toda la vida de Claudio: lo marginalizan en la corte, lo excluyen de asuntos políticos serios y crean la expectativa de que nunca gobernará.
El historiador reporta que la abuela de Claudio, la poderosa Livia, lo despreciaba. Que su familia lo permitía vivir en relativa oscuridad, educado en asuntos eruditos pero excluido del poder político real. Que incluso cuando sus hermanos mayores y sus primos morían o eran asesinados, Claudio permanecía en los márgenes, viendo la política desde lejos pero sin participación efectiva.
Luego, después del asesinato de Calígula en el 41 d.C., Suetonio describe el ascenso de Claudio como prácticamente accidental. Reporta que Claudio se escondió detrás de una cortina durante el caos del asesinato, asustado por la violencia. Que fue descubierto por soldados de la Guardia Pretoriana, aparentemente casi por broma y que fue proclamado emperador casi como un experimento, una decisión tomada sin reflexión seria.

Lo que es importante notar historiográficamente es que Suetonio estructura esta narrativa para establecer una premisa fundamental: que Claudio fue emperador a pesar de sí mismo, que fue ascendido por circunstancias externas, no por mérito o habilidad. Esta narrativa sirve a un propósito específico en la obra de Suetonio: establecer que Claudio fue fundamentalmente un gobernante accidental, un títere en manos de fuerzas más poderosas que él.
El problema historiográfico con esta narrativa es que no se pregunta suficientemente: ¿por qué eligieron los pretorianos a Claudio? Si realmente era tan débil, tan incapaz, tan despreciado, ¿por qué no eligieron a alguien más competente? ¿Eligieron a Claudio porque era débil (lo que facilitaría su control) o porque en realidad tenía cualidades que los hacían pensar que podría gobernar? Suetonio no se hace estas preguntas de forma sistemática.
Las esposas y la narrativa de debilidad política
La parte central de la narrativa de Suetonio sobre Claudio es su énfasis en cómo fue controlado por sus esposas y consejeros. Primero, reporta que fue controlado por su madre Agripina la Mayor durante su juventud. Luego que fue controlado por Agripina la Menor (su sobrina, su esposa y la madre de Nerón) después de casarse con ella. Y en el medio, su primer matrimonio significativo fue con Valeria Mesalina, a quien Suetonio retrata como una mujer infiel desenfrenada que avergonzaba a Claudio con sus aventuras amorosas.
El historiador sugiere que Claudio era completamente ignorante de los asuntos de Mesalina, que ella lo engañaba abiertamente sin que él lo notara, que fue necesario que otros le contaran sobre su infidelidad. Esto es presentado como evidencia clara de que Claudio era débil, desatento, incapaz de controlar ni siquiera a su propia esposa.
Pero hay un problema historiográfico importante aquí: ¿es la tolerancia del comportamiento de la esposa realmente evidencia de debilidad o simplemente de una solución política pragmática? En la antigüedad romana, muchos hombres aristocráticos toleraban la infidelidad de sus esposas mientras mantuvieran la apariencia de matrimonio respetable. Los historiadores modernos sugieren que esto no era debilidad sino más bien pragmatismo político: tolerabas el comportamiento desagradable de tu esposa porque ese matrimonio te daba herederos, conexiones políticas o estabilidad política que era más valioso que la satisfacción personal.
Es posible que Claudio simplemente fuera un hombre pragmático que toleraba a Mesalina porque el matrimonio era políticamente útil. Es posible que se diera cuenta de sus aventuras y simplemente decidiera que no valía la pena confrontarla públicamente. Pero Suetonio interpreta esta tolerancia como debilidad, como incapacidad, como ignorancia completa.
De forma similar, Suetonio retrata la influencia de Agripina la Menor sobre Claudio como evidencia de que estaba completamente bajo su control. Pero de nuevo, surge una pregunta historiográfica: ¿era la tolerancia de la influencia de su esposa realmente debilidad o era un acuerdo político consciente? ¿Tolerar la influencia de alguien es lo mismo que no tener poder?
Los logros administrativos y la narrativa de incompetencia
Lo que hace particularmente interesante el caso de Claudio historiográficamente es que mientras Suetonio lo retrata como un gobernante débil y controlado, la evidencia real de su reinado sugiere que realizó cosas importantes. Claudio conquistó Britannia, una provincia que había permanecido fuera del control romano durante más de un siglo. Claudio reformó la administración imperial, creando estructuras más eficientes. Claudio mejoró la infraestructura, construyó acueductos y calzadas.
¿Cómo reconcilia Suetonio estos logros con su narrativa de un gobernante débil? Generalmente no los reconcilia, los menciona brevemente sin darles el peso que podrían merecer. Habla de la conquista de Britannia como si fuera una decisión política de otros hombres que Claudio simplemente siguió. No da suficiente crédito a Claudio por su pensamiento estratégico o su capacidad de tomar decisiones políticas complejas.
Esto sugiere un sesgo narrativo importante en Suetonio: que está más interesado en construir una narrativa de carácter (Claudio es débil) que en narrar realmente lo que sucedió durante su reinado. Los logros que contradecirían la narrativa son mencionados minimamente. Los eventos que confirman la narrativa de debilidad son elaborados en detalle.
Los consejeros y libertos: ¿quién gobernaba realmente?
Suetonio sugiere que Claudio fue gobernado por sus consejeros y libertos poderosos. Menciona particularmente a Burro (el prefecto de la Guardia Pretoriana durante sus primeros años), a sus secretarios y al liberto Narciso, quien aparentemente ejercía influencia significativa sobre la política imperial.

La pregunta historiográfica que surge es: ¿fue Claudio gobernado por estos hombres o fue Claudio un gobernante que inteligentemente delegaba poder a subordinados competentes? Hay una diferencia importante entre un gobernante débil que es controlado contra su voluntad y un gobernante que deliberadamente delega autoridad a funcionarios que confía. Los historiadores modernos sugieren que lo segundo es una interpretación más probable.
Un gobernante inteligente en un imperio vasto no podría gobernarlo completamente solo. Necesitaba funcionarios, consejeros, administradores. El hecho de que Claudio dependiera de sus libertos y consejeros no significa necesariamente que fuera débil; podría significar que era pragmático, que entendía cómo funcionaba la política romana y que delegaba inteligentemente.
Suetonio, sin embargo, tiende a presentar la delegación como evidencia de incapacidad. Si Claudio no estaba personalmente involucrado en cada decisión, si había otros hombres influyentes en su corte, entonces para Suetonio, Claudio no era realmente el emperador. Pero esto refleja una premisa historiográfica cuestionable: que el poder debe ser personal, concentrado, ejercido directamente por el emperador en cada decisión importante.
Las muertes de Mesalina y Agripina: ¿pasivo o activo?
Cuando Mesalina fue descubierta en supuesta conspiración contra Claudio en el 48 d.C., Claudio ordenó su ejecución. Suetonio reporta que Claudio fue completamente sorprendido por las acciones de Mesalina, que prácticamente ni sabía lo que estaba pasando, que fue forzado a ejecutarla por consejeros que lo presionaron para tomar acción.
Pero aquí surge una pregunta historiográfica importante: ¿fue Claudio realmente tan ingenuo como Suetonio sugiere, o simplemente tomó una decisión política que era necesaria? Un gobernante tolerante con la infidelidad de su esposa pero que la ejecuta cuando descubre una conspiración contra él no es un gobernante débil, es un gobernante que dibujó una línea clara entre comportamiento privado tolerable y conspiración política intolerable.
De forma similar, cuando Claudio se casó con Agripina y adoptó a su hijo Nerón como heredero, Suetonio sugiere que fue completamente manipulado por Agripina, que ella lo convenció de decisiones que él no habría tomado si fuera más fuerte. Pero es posible que Claudio viera claramente lo que estaba sucediendo, que viera que Agripina era una mujer política astuta, que viera que Nerón (aunque joven) era un posible heredero y que deliberadamente adoptara a Nerón como una solución a la cuestión de la sucesión.
En otras palabras, es posible que Claudio no fuera manipulado sino más bien pragmático, consciente de la situación política compleja en que se encontraba y tomando decisiones que tenían sentido político, incluso si no eran personalmente satisfactorias.
La muerte de Claudio: ¿envenenamiento o causa natural?
Suetonio reporta que Claudio fue envenenado por Agripina, aparentemente porque ella quería asegurar que su hijo Nerón se convirtiera en emperador después de Claudio. Proporciona un relato dramático de cómo Agripina colocó veneno en su comida y cómo Claudio murió en aguda agonía.
Pero aquí surge una pregunta historiográfica importante: ¿realmente fue envenenado o murió simplemente de causas naturales? Claudio tenía 64 años en el momento de su muerte, una edad relativamente avanzada para la antigüedad romana. Es completamente posible que muriera simplemente de enfermedad o edad. La narrativa de envenenamiento por Agripina puede ser una historia inventada después de su muerte para explicar su desaparición y para demonizar a Agripina y a Nerón.
De hecho, es notablemente conveniente que Claudio muriera precisamente cuando Agripina quería que Nerón se convirtiera en emperador. Pero esto podría ser coincidencia o podría ser que la narrativa fue construida después del hecho para hacer que la sucesión pareciera más dramática y culpable de lo que realmente fue.
Historiadores modernos debaten esto intensamente y no hay consenso. Es posible que Claudio fue verdaderamente envenenado y es posible que muriese de causas naturales y la narrativa de envenenamiento fuese fabricada. Lo importante historiográficamente es que Suetonio presenta la acusación de envenenamiento como un hecho verificado sin suficiente escepticismo sobre su naturaleza cuestionable.
Comparación historiográfica: Suetonio vs Tácito vs Dion Casio
Tácito, que escribió aproximadamente al mismo tiempo que Suetonio pero que usó fuentes contemporáneas, ofrece un retrato de Claudio considerablemente diferente. Aunque también sugiere que Claudio fue influenciado por sus consejeros y su esposa, lo retrata como un gobernante que tomaba decisiones políticas deliberadas. Tácito es menos propenso a la narrativa sensacionalista de debilidad total que Suetonio.
Dion Casio, escribiendo aún más tarde, sugiere que muchas de las acusaciones sobre la debilidad de Claudio pueden estar exageradas. Reconoce sus logros administrativos y militares con un reconocimiento que Suetonio no proporciona totalmente.
Lo que es particularmente notable es que los historiadores que escribieron más cerca del tiempo de Claudio tienden a ser menos críticos de él que Suetonio. Esto sugiere que Suetonio puede estar amplificando y exagerando narrativas negativas que fueron circulando después de su muerte, cuando sus enemigos controlaban la narrativa histórica oficial.

Metodología historiográfica: cómo Suetonio estructura su narrativa
Suetonio, similar a su enfoque con Nerón, organiza su relato de Claudio temáticamente más que cronológicamente. Agrupa las historias sobre su debilidad política, las historias sobre sus matrimonios y las de sus consejeros juntas. Esta organización facilita construir una narrativa coherente, pero distorsiona cómo los eventos realmente se relacionaban temporalmente.
Además, Suetonio raramente indica su nivel de confianza en las anécdotas que reporta. Simplemente comenta las historias como hechos establecidos, sin aclarar si esto es basado en evidencia sólida o simplemente en rumor. Esto hace que todas las anécdotas parezcan igualmente verificadas, cuando algunas son probablemente simplemente propaganda antigua.
Un patrón historiográfico importante en Suetonio es que tiende a presentar toda evidencia de influencia externa sobre el emperador como evidencia de debilidad, pero el poder en el imperio romano no era tan simple como Suetonio asume. El poder funcionaba a través de redes de alianzas, delegación, compromiso político y acuerdo tácito. Un emperador que podía mantener estas redes funcionando, que podía mantener alianzas estables con sus consejeros, que podía usar el poder de su esposa o sus libertos para sus propios propósitos políticos, no era necesariamente débil, podía ser simplemente un político competente que entendía cómo funcionaba realmente el poder en la práctica.
El sesgo de la fuente: ¿quién escribió contra Claudio?
Una pregunta historiográfica importante es: ¿quién tenía interés en presentara Claudio como débil? Los senadores romanos que lo odiaban por usar libertos en la administración tenían clara razón para hacerlo: presentarlo como débil justificaba su resentimiento. Agripina, que controlaba la narrativa después de que Nerón ascendió al poder, también tenía razón para hacerlo: hacía que su influencia sobre Claudio pareciera inevitable, no manipulación.
En otras palabras, prácticamente todos los enemigos políticos de Claudio tenían motivación para presentarlo como un gobernante débil controlado por otros. Esta convergencia de intereses sugiere que la narrativa de debilidad que Suetonio reporta probablemente NO es historia rigurosa, sino propaganda coordinada de enemigos políticos que compartían interés en hacerlo parecer incapaz.
Claudio como gobernante pragmático: la interpretación moderna
Los historiadores modernos han comenzado a ofrecer una interpretación diferente de Claudio. Sugieren que lejos de ser un débil títere, fue un gobernante pragmático que:
- Entendía que el poder en Roma funcionaba a través de la negociación política, no a través de la fuerza pura
- Delegaba deliberadamente poder a consejeros competentes porque eso lo hacía más efectivo
- Toleraba la influencia de sus esposas porque eso lo ayudaba políticamente
- Tomaba decisiones administrativas importantes que tuvieron consecuencias reales: la conquista de Britannia, las reformas administrativas, la mejora de infraestructura
- Sobrevivió 13 años en el poder en una época en que muchos emperadores fueron asesinados en cuestión de años o meses
Esta interpretación sugiere que Claudio fue un gobernante más competente, más deliberado y más efectivo de lo que Suetonio quiere que creamos.
El contraste historiográfico: ¿cuál es el verdadero Claudio?
La pregunta historiográfica fundamental es: ¿el verdadero Claudio es el hombre débil, manipulado y sin iniciativa que Suetonio retrata, o es un gobernante pragmático, administrativamente competente, que logró cosas reales a pesar de sus discapacidades y a pesar de las limitaciones políticas de su posición?
La evidencia real de su reinado—sus logros administrativos, su conquista militar, su duración de 13 años en el poder, su éxito en mantener la estabilidad—sugiere que la verdad está más cerca de la segunda interpretación. Suetonio probablemente exagera significativamente el grado en que fue débil, manipulado y sin poder.
Esto no significa que Claudio fuese un emperador sobresaliente como Augusto o Marco Aurelio y no significa que no fuese influenciado por sus consejeros y sus esposas. Significa que Suetonio distorsiona significativamente la verdad sobre quién fue Claudio y cómo funcionó realmente su gobierno. El verdadero Claudio probablemente fue un gobernante ordinario, competente pero no excepcional, que trabajó dentro de las limitaciones de su discapacidad y de la política romana para gobernar el imperio efectivamente.
Cómo debemos leer a Suetonio sobre Claudio
Lo mejor es tratar a Suetonio como una fuente que reporta los eventos generales de manera aproximadamente confiable pero cuyas interpretaciones de carácter son frecuentemente distorsionadas por prejuicio contra Claudio. Suetonio probablemente reporta correctamente que Claudio fue influenciado por sus consejeros y su esposa, pero lo que interpreta como evidencia de debilidad, los historiadores modernos lo podrían interpretar como evidencia de pragmatismo político.
Suetonio es valioso como testigo de la narrativa que existía en la antigüedad sobre Claudio, pero no es un historiador confiable de la realidad política subyacente de su reinado. Los historiadores modernos deben leer a Suetonio con considerable escepticismo, especialmente en sus afirmaciones sobre el carácter de Claudio y su capacidad política.
Fuentes y bibliografía
Fuentes primarias:
- Suetonio. Los doce Césares. Fuente principal sobre Tiberio.
- Tácito. Anales. Traducción de Blas Bruni. Historia contemporánea de Tiberio y el Imperio Romano temprano.
- Dion Casio. Historia romana (libros 57-58). Relato del reinado de Tiberio desde perspectiva posterior.
- Plinio el Joven. Cartas y Pangeníricos. Observaciones sobre Claudio.
Bibliografía especializada:
- Levick, B. 1990. Claudius. Yale University Press. Biografía moderna académica que revisa la narrativa tradicional.
- Gascou, J. 1984. La politique municipale de l’empire romain. École Française de Rome. Análisis de políticas administrativas de Claudio.
- Willems, L. 1872. Le Sénat de l’Empire romain. J. Durand. Análisis del periodo de Claudio.
- Briggs, W. W. 1913. Essays on the Augustan Age. College Press. Perspectiva histórica comparativa.
- Warmington, B. H. 1969. Nero: Reality and Legend. Chatto and Windus. Análisis temprano que examina propaganda y narrativa sobre Nerón.
- Champlin, E. 2003. Nero. Harvard University Press. Biografía moderna académica que revisa la narrativa tradicional de Suetonio.
- Griffin, Miriam,. Nero: The End of a Dynasty (traducido al inglés). Harvard University Press. Análisis historiográfico reciente que cuestiona muchas acusaciones contra Nerón.
- Barrett, A. A. 2015. Nero: Life and Legend. Wiley-Blackwell. Examen crítico y riguroso de las fuentes antiguas sobre Nerón.
- Grant, M. 2004. The Roman Emperors. Phoenix. Contexto sobre el periodo imperial.
Explora más sobre Suetonio, Claudio y política romana
- Historia de Roma.
- Lista de emperadores romanos.
- Las Vidas de los Doce Césares – La obra completa de Suetonio sobre emperadores romanos.
- Claudio: biografía del emperador romano (10 a.C.-54 d.C.) – Biografía completa.
- Augusto según Suetonio – El emperador virtuoso.
- Tiberio según Suetonio – La paranoia al poder.
- Calígula según Suetonio – El tirano descontrolado.
- Nerón según Suetonio – El artista tirano.
- La conquista de Britannia: El logro militar más importante de Claudio.
- Historiografía romana antigua: Métodos y sesgos de Suetonio, Tácito y Dion Casio.
Preguntas frecuentes sobre Suetonio y Claudio
¿Cómo distorsiona Suetonio el retrato de Claudio en sus Vidas de los Doce Césares?
Suetonio utiliza varias técnicas narrativas que distorsionan el retrato de Claudio. Primero, organiza su relato temáticamente (debilidad, matrimonios, consejeros) en lugar de cronológicamente, lo que facilita construir una narrativa coherente pero oscurece cómo los eventos realmente se relacionaban. Segundo, nunca distingue claramente entre hechos verificados y rumor no confirmado, presentando todas las anécdotas como igualmente ciertas. Tercero, interpreta la delegación política como debilidad, cuando en la realidad romana compleja, la delegación inteligente era una forma de ejercer poder. Estos sesgos historiográficos hacen que el Claudio de Suetonio sea más débil y más controlado de lo que la evidencia real sugiere.
¿Qué diferencias importantes hay entre el retrato de Suetonio, Tácito y Dion Casio sobre Claudio?
Tácito, que escribió más cerca del tiempo de Claudio, es considerablemente más cauteloso que Suetonio en sus evaluaciones. Mientras Suetonio afirma la debilidad de Claudio como hecho establecido, Tácito sugiere que la verdad es más compleja. Dion Casio, escribiendo aún más tarde, también es menos crítico que Suetonio y reconoce mejor los logros de Claudio. Lo notable es que los historiadores temporalmente más cercanos a Claudio son menos negativos que Suetonio, lo que sugiere que Suetonio amplificó y exageró narrativas negativas que circulaban después de la muerte de Claudio.
¿Por qué Suetonio enfatiza tan fuertemente la debilidad de Claudio?
Suetonio probablemente fue influenciado por narrativas que circulaban entre enemigos políticos de Claudio, especialmente la aristocracia senatorial que lo odiaba. El Senado romano tenía razones para presentar a Claudio como débil porque eso justificaba su resentimiento hacia él. Además, la narrativa de un emperador débil controlado por otros (sus esposas, sus consejeros) era una narrativa dramática atractiva para la audiencia de Suetonio. Esto sugiere que el énfasis de Suetonio en debilidad refleja motivaciones narrativas y políticas más que observación histórica cuidadosa.
¿Cuál es la diferencia historiográfica entre el Claudio de Suetonio y el Claudio de historiadores modernos?
Para Suetonio, Claudio es fundamentalmente débil desde el principio, un hombre accidentalmente elevado al poder que nunca fue verdaderamente el emperador, simplemente un títere en manos de otros. Para historiadores modernos, Claudio es un gobernante pragmático que entendía cómo funcionaba realmente el poder romano y que deliberadamente delegaba autoridad a subordinados competentes. Los historiadores modernos ven sus logros—la conquista de Britannia, las reformas administrativas, la estabilidad mantenida durante 13 años—como evidencia de competencia real. Esta diferencia fundamental refleja una diferencia en cómo los historiadores entienden el poder: Suetonio parece creer que el poder debe ser personal y directo, mientras que los historiadores modernos entienden que el poder funciona a través de redes complejas.
¿Cómo sabemos que Suetonio está sesgado al retratar a Claudio?
Hay varias pistas historiográficas que sugieren sesgo. Primero, los historiadores más cercanos temporalmente a Claudio (Tácito) son menos críticos que Suetonio. Segundo, la narrativa de Suetonio encaja perfectamente con los intereses de enemigos políticos de Claudio—el Senado, los aristócratas que él marginalizó, Agripina y Nerón. Tercero, Suetonio omite o desenfatiza los logros reales de Claudio (Britannia, reformas administrativas) que contradicen su narrativa de debilidad total. Cuarto, Suetonio no distingue claramente entre hechos verificados y anécdota no confirmada, lo que sugiere menos rigor historiográfico. Estos patrones sugieren que Suetonio no está reportando lo que observó sino reportando narrativas sesgadas de enemigos políticos.
¿Cómo debería interpretarse historiográficamente la narrativa de envenenamiento de Claudio según Suetonio?
Suetonio presenta el envenenamiento de Claudio por Agripina como un hecho verificado, pero la verdad historiográfica es mucho menos clara. Claudio tenía 64 años, una edad avanzada para la antigüedad romana, y es completamente plausible que muriera de causas naturales. La narrativa de envenenamiento es conveniente porque explica dramáticamente por qué Agripina controlaba la sucesión y por qué su hijo Nerón se convirtió en emperador. Pero esta conveniencia narrativa es precisamente por qué debemos ser escépticos. La narrativa de envenenamiento beneficiaba a los enemigos de Claudio (explicaba su muerte) y beneficiaba a Nerón (hacía que su sucesión pareciera inevitable). Suetonio no considera suficientemente esta posibilidad de distorsión narrativa.
¿Cómo debería reinterpretarse historiográficamente la «debilidad» política de Claudio que Suetonio describe?
La clave historiográfica es entender que lo que Suetonio interpreta como debilidad podría interpretarse como pragmatismo o simplemente como una forma diferente de ejercer poder. Cuando Suetonio dice que Claudio fue «controlado» por Agripina, podría significar que Claudio deliberadamente permitió que ella ejerciera influencia porque eso lo ayudaba políticamente. Cuando dice que Claudio fue «controlado» por sus consejeros, podría significar que Claudio inteligentemente delegaba autoridad a hombres competentes. Cuando dice que Claudio «toleraba» la infidelidad de Mesalina, podría significar que Claudio entendía que la tolerancia era políticamente más útil que la confrontación pública. En otras palabras, lo que Suetonio ve como incapacidad, los historiadores modernos ven como inteligencia política.
¿Es confiable Suetonio como historiador y cómo debemos usar sus escritos en la investigación histórica?
Suetonio es valioso como fuente que reporta qué narrativas circulaban en la antigüedad sobre los emperadores. Pero su confiabilidad como historiador riguroso que reporta hechos verificables es bastante baja, especialmente en sus anécdotas más gráficas o dramáticas. Los historiadores modernos deben leer a Suetonio con considerable escepticismo, especialmente cuando sus narrativas benefician políticamente a ciertos grupos (enemigos del emperador caído) o cuando sus anécdotas son particularmente sensacionalistas. Lo mejor es tratar a Suetonio como una fuente primaria que testimonia la propaganda antigua sobre los emperadores, no como un relato confiable de lo que realmente sucedió. Cuando usamos a Suetonio en investigación histórica, debemos cruzar sus narrativas con otros historiadores como Tácito y Dion Casio, y debemos ser especialmente escépticos de sus afirmaciones sobre carácter y motivación que no pueden ser verificadas independientemente.












