La construcción de un nuevo barrio al sur de Jerusalén, dio como resultado un descubrimiento arqueológico que demuestra el alto grado de ingenio de los constructores antiguos.
Se trata de un acueducto creado por los reyes asmodeos aproximadamente en el año 100 a.C., para solucionar el problema de escasez de agua en Jerusalén.
Los ingenieros lograron transportar el agua desde los tres manantiales principales utilizando solo la gravedad, sin uso de bombas ni otros dispositivos.
La sencillez del acueducto junto a su excelente funcionamiento hicieron que hasta aproximadamente un siglo el acueducto continuó utilizándose, para abastecer de agua a varios sectores de la ciudad.
Los constructores del nuevo barrio en Jerusalén señalan que dejarán el acueducto a la vista del público, debido a que planean crear un paseo alrededor para que la gente conozca esta importante pieza de la historia.
Nota editorial: las infografías e ilustraciones de este artículo han sido desarrolladas con asistencia de herramientas de Inteligencia Artificial para la recreación artística de personajes y entornos históricos.









