Breve recorrido por la historia de la bicicleta

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¿Cuál es la historia de la bicicleta?

El uso de la bicicleta está cada vez más extendido. Este medio de transporte domina el paisaje urbano de la mayor parte de las ciudades de todo el mundo, que también han fomentado su uso con la implantación de sistemas públicos de alquiler de bicicletas por horas y carriles bici.

Unas bicicletas que tendrán un papel protagonista en el futuro, ya que un informe sobre el cambio climático, elaborado por un grupo de científicos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), señala que este medio de transporte será una de las formas de salvar el mundo del desequilibrio ambiental. Un transporte del futuro que ha recorrido un largo viaje desde la invención del primer modelo hace más de dos siglos.

La rueda, uno de los inventos más importantes de la historia, se inventó en torno al año 3.500 a.C. en Mesopotamia. Sin embargo, la bicicleta no se ideó hasta el siglo XIX. El inventor alemán conocido como el Baron Karl von Drais creó el prototipo más parecido a la bicicleta actual en 1817 en Alemania.

Bautizado como Laufmaschine(máquina corredora en español), aunque la prensa de la época lo llamó Draisine o velocípedo, este modelo construido en madera se convirtió en el primer transporte dirigible de dos ruedas propulsado por un humano de la historia.

El principal objetivo de este aristócrata alemán era encontrar un sustituto más barato al transporte de la época, el caballo. Draisine, que realizó su primer viaje documentado el 12 de julio de 1817 cubriendo una distancia de 13 kilómetros desde la ciudad de Mannheim, marcó la gran explosión para el desarrollo de la bicicleta.

En 1819, el empresario inglés Denis Johnson rediseñó la Draisine creando una versión mejorada que registró el bajo el nombre de Hobby Horse para intentar reducir el tiempo de viaje a la mitad. Además, este modelo incluyó un soporte en la parte baja de la bicicleta para que las mujeres pudieran acomodar sus faldas largas.

Estos dos modelos pioneros no incluían pedales. La invención de la bicicleta con pedales se le atribuye al escocés Kirkpatrick MacMillan en 1839. Este herrero nacido en Keir, pequeña aldea del consejo de Dumfries y Galloway, incorporó a su prototipo unas barras fabricadas en metal al eje delantero de la rueda, con las cuales los hombres y mujeres se podían impulsar con la fuerza de sus piernas. A pesar de ello, muchos historiadores dudan de la veracidad de esta teoría, ya que no existe ningún modelo anterior a la década de los años 60.

La popularización de la bicicleta

La primera bicicleta con pedales documentada fue la conocida como Boneshaker (agitador de huesos), debido a la sensación que transmitía cuando circulaba por las calles adoquinadas. Pierre Lallement, hijo de fabricantes de carruajes franceses, inventó este prototipo en la tienda de un fabricante de carritos para bebes, donde trabajó en 1862.

Este francés viajó a Estados Unidos, donde patentó su invento de la bicicleta con pedales en 1866 gracias al respaldo económico de James Carroll, convirtiéndose en el primer registro público del mundo de un vehículo de dos ruedas con pedales.

En 1870 comenzó a fabricarse uno de los modelos más icónicos de la historia, la bicicleta de rueda alta de James Starley. Conocida popularmente como Penny Farting, esta bicicleta fue la primera en fabricarse completamente en metal. Además, las ruedas eran cada vez más grandes, ya que de esta forma se podía avanzar más rápido con cada pedalada.

El principal problema de todos estos modelos de bicicletas era el gran número de caídas. Por este motivo, en la década de 1880 surgieron las conocidas como “bicicletas de seguridad”. El inventor inglés John Kemp Starley ideó la Roveruna bicicleta con dos ruedas del mismo tamaño y de tracción trasera por cadena que proporcionaba una mayor estabilidad respecto a los diseños anteriores.

En 1888, el escocés John Boyd Dunlop, fundador de la famosa compañía de neumáticos, inventó las primeras ruedas hinchables de caucho con cámara de aire. Estas ruedas neumáticas hicieron que los trayectos fuesen mucho más cómodos en la época.

La bicicleta fue la máquina de la libertad para las mujeres de la época victoriana. Este medio de transporte proporcionó a las damas inglesas, que vestían pesados trajes y corsés, una mayor movilidad para poder visitar otros barios y abrir sus horizontes.

Un invento que se convirtió en todo un símbolo de libertad y emancipación para el sector femenino, que vivía condenado al aislamiento de la vivienda familiar en la encorsetada sociedad inglesa de finales del XIX.

A partir de la década de los 90, la moda de las bicicletas, que habían comenzado a producirse en masa, disminuyó con la aparición del automóvil, considerado como el transporte del futuro. La popularización de los automóviles a partir de los años 20 inició una nueva época de investigación de nuevos modelos para construir bicicletas cada vez más rápidas, como los diseños que se pueden encontrar en la actualidad.