Yacimientos arqueológicos en el centro de Turquía han dado con los restos más antiguos de perros domesticados, que demuestran un grado de cercanía entre ambas especies, similar al de hoy en día.
En un refugio rocoso en Pinarbasi al centro del país, el investigador Douglas Baird de la Universidad de Liverpool líder de la investigación, encontraron restos de cachorros con 15.800 años de antigüedad, convirtiéndose en los perros domesticados más antiguos registrados mediante ADN.
La investigación determinó que los perros no solo vivían con los humanos, sino que se alimentaban de manera similar con pescado y fueron enterrados con un cuidado especial.
El estudio de ADN también comparó los restos de estos perros con otros canes de Reino Unido, encontrando que esos perros descendian de los perros turcos.
Gracias a este dato los científicos concluyeron que en pocos siglos estos perros se extendieron por Europa, acompañando a los seres humanos en labores de acompañamiento, pastoreo y seguridad.
Otro yacimiento arqueologíco en Boncuklu encontró restos más recientes de unos 9 mil años de antigüedad, donde los canes convivían con humanos en un estilo de vida más sedentario.









