Destinos con Historia: La Ciudad Encantada en Cuenca

La Serranía de Cuenca alberga en su interior impresionantes paisajes originados gracias al paso de los años y los fenómenos meteorológicos. La historia de la Ciudad Encantada comenzó hace unos 90 millones de años y sus formaciones hoy en día continúan evolucionando.

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Durante el periodo Cretácico, el lugar que ahora ocupa este enclave mágico estaba cubierto de agua. Por encima de las grandes moles rocosas se encontraba el gigantesco mar de Thetys, padre de nuestro océano Índico, cuando toda la tierra estaba unida en un único bloque que conocemos como Pangea.

El movimiento de las placas tectónicas hizo retroceder al agua y elevarse la península Ibérica, dejando a nuestra ciudad de roca a 1.500 metros de altura sobre el nivel del mar.

Las formaciones fueron compactándose lentamente a causa de la presión de las capas de estratos y a los depósitos de carbonato cálcico provenientes de esqueletos animales que allí yacían.

Los fenómenos atmosféricos hicieron el resto. Gracias a la porosidad de la roca calcárea, el agua  fue filtrándose hacia su interior y disolviéndola, erosionando cantos y formando cuevas. El resultado, un relieve kárstico esculpido por la naturaleza, que a nuestros ojos se antoja imposible.

Si nos adentramos entre sus impresionantes torcas, arcos y mares calizos quedaremos hechizados por esta Ciudad Encantada. Podemos observar las curiosas formas que han adquirido las piedras, que se asemejan a objetos de nuestra realidad. Muchas de ellas ya tienen nombre propio, por el increíble parecido. El Tormo, que nos saluda a la entrada, es la figura más famosa de este complejo, y no es para menos. Parece increíble que su fino tronco pueda sujetar la enorme masa de roca que tiene encima. Podría partirse y caer sobre las cabezas de los observadores, o al menos, esa es la impresión que causa.

Podemos también ver los tres barcos que se encuentran encallados en el suelo, muy bien alineados, formados por el constante paso de los ríos que un día los atravesaron.

Otro tramo de la visita que llama mucho la atención es la que se ha venido a denominar como el tobogán. Un callejón claustrofóbicamente estrecho que parece un camino al centro de la tierra.

Los macizos son innumerables, y según la perspectiva desde donde se los mire, y de la imaginación que tengamos, podemos ver unas figuras u otras.

España dispone de numerosos paisajes formados por roca caliza, cada uno con su encanto. La Sierra de Grazalema, el Torcal de Antequera o el Monasterio de Piedra son algunos de los más famosos.

La Ciudad Encantada de Cuenca está considerada desde 1929 como Sitio Natural de Interés, y es una de las zonas del país más protegidas. Su valor geomorfológico ha despertado el interés a niveles internacionales.

Estudio periodismo y derecho, y para ambas materias la historia es fundamental. Es el pilar básico de nuestra vida. Como madre procuro introducir a mi hijo en las raíces de nuestra procedencia. Me encanta contarle cuentos sobre cómo vivían nuestros antepasados y anécdotas interesantes que despiertan su curiosidad. Un mundo apasionante del que aprenderemos juntos aquí, en Redhistoria.

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