Investigaciones submarinas en un sistema de cuevas bajo la Península de Yucatán, han dado con el descubrimiento de un esqueleto humano que debió haber sido enterrado allí cuando la cueva estaba fuera del nivel del mar, es decir, hace aproximadamente unos 8 mil años.
Los restos se encontraban a 8 metros de profundidad en una cueva bajo la costa de Tulum y Playa del Carmen, en un lugar estrecho junto a una cámara interior, lo que es claro indicativo de que se colocó allí deliberadamente.
El hallazgo es parte de la serie de investigaciones y trabajos arqueológicos dirigidos a resguardar y proteger los cenotes que resultaron afectados por la construcción del Tren Maya.












